El Popular gana el 16% más y mantiene su objetivo de superar el 15% en el año

El Banco Popular cerró los nueve primeros meses con un beneficio atribuido de 70.505 millones de pesetas (423,7 millones de euros), el 16,1% más y en línea con lo previsto. La entidad no ha detectado aún una desaceleración del crédito, que sube un 20,6%, y el balance mejora el 20%, con un billón de pesetas más en un año. El banco, sin embargo, no se atreve a hacer pronósticos para 2002, dada la actual coyuntura económica. Sí tiene claro que mantendrá su objetivo de beneficio por acción del 15% para 2001, aunque ha frenado el ritmo de apertura de oficinas.

El Popular no ha detectado hasta el momento ningún signo de desaceleración económica que haya afectado a su negocio. De hecho, el grupo cerró con un beneficio atribuido de 70.505 millones de pesetas (423,7 millones de euros), el 16,1% más que un año antes (en el primer semestre el crecimiento fue del 15,6%, con 45.337 millones de beneficio).

Este crecimiento del beneficio está en línea con sus previsiones para el año y esperan finalizar el ejercicio con un beneficio por acción superior al 15%, objetivo marcado para este año. En cuanto a los márgenes, continúa con incrementos por encima de los dos dígitos, incluso mejorando el de intermediación en el último trimestre, que pasa de subir un 22,9% hasta junio pasado al 23,7% hasta septiembre.

El Popular, sin embargo, no se atreve a aventurar en estos momentos objetivos para el próximo año. "Todo depende del crecimiento de la economía española (el negocio del Popular es doméstico). Es muy diferente movernos en niveles de aumentos del PIB del 2,6% que del 1,8%", señalan fuentes del banco.

A pesar de ello, fuentes del Popular no dudan en afirmar que seguirá ganando cuota de mercado. Hasta junio, últimos datos conocidos, su cuota de mercado en créditos era del 8,80% sobre el total de bancos, frente al 8,56% de marzo y del 7,90% de junio de 2000. En depósitos, sin embargo, su cuota se sitúa en el 8,50%, el mismo porcentaje de marzo, aunque ligeramente superior a lo registrado en junio de 2000, que era del 8,35%.

En oficinas, la cuota de mercado asciende al 13,59%, muy por encima del 12,31% de junio del pasado año.

El Popular cuenta con 2.130 oficinas, 72 sucursales más que un año antes y 300 más que hace tres años. Una de las bases de la estrategia que puso en marcha el Popular en 1999 para duplicar su balance en cuatro años era su expansión territorial, tanto del banco como de sus filiales.

Ahora el grupo ha decidido frenar este ritmo de crecimiento de apertura de oficinas. Así, en el futuro espera inaugurar una media de 20 a 30 sucursales por año. "Queremos tener el menor número de oficinas en pérdidas posible. Una sucursal nueva tarda unos 18 meses en entrar en rentabilidad, y consideramos que ahora hemos cubierto ya gran parte de las aperturas que teníamos pensado realizar. En el futuro las aperturas serán más pausadas", señalan fuentes de la entidad.

El Popular se había convertido en los dos últimos años en un banco contracorriente en este capítulo, tanto por su apuesta por abrir sucursales como por seguir defendiendo la multimarca (apuesta que mantiene).

El menor número de apertura de oficinas se compensará, según explica el banco, por la explotación o potenciación de nuevas áreas de negocio, como la banca de inversión, para lo que pueden adquirir una sociedad (han renunciado a adquirir JP Morgan en España); la banca de particulares, para lo que ya cuentan con la ficha de Iberagentes Popular, e Internet, donde ya tienen 527.000 clientes. Además, cuentan con Bancopopular-e, que sin competir en precios se ha convertido ya en un banco universal, en el que se ofrecen todo tipo de productos financieros.

Portugal, donde ya tienen 11 oficinas, también se ha convertido en parte estratégica del grupo. Tampoco renuncia a adquirir un banco comercial, aunque cada vez tiene más difícil este objetivo.

Al cierre del tercer trimestre contaba con 4,17 millones de clientes, con un aumento de 325.000. El objetivo establecido a primeros de año era llegar a los 400.000 clientes al cierre del ejercicio.

Como es tradicional, los resultados del grupo provienen de su actividad bancaria recurrente. Una de las partidas que ha tenido un comportamiento peor que en otros trimestres, aunque sigue mejorando, es la de las comisiones, que sube el 6,1%; el mal comportamiento de los fondos de inversión es la causa de que la subida no sea superior. Los costes operativos suben el 12,7%, consecuencia de la externalización del fondo de pensiones de sus empleados.

El Popular continúa con su política de prudencia en las dotaciones para insolvencias, que han crecido un 89,2%. Además, ha destinado 44 millones de euros a otras provisiones.

 

La Bolsa recibe bien los resultados

El Banco Popular sigue manteniendo su apuesta de crecimiento, pero manteniendo su rentabilidad, eficiencia y solvencia.

A finales de septiembre contaba con una inversión crediticia de 4,5 billones de pesetas (26.872 millones de euros), un 20,6% más que un año antes. Esta tasa de crecimiento, aunque es inferior a la registrada hasta junio (25%), está muy por encima de la media del sector. Sus recursos de clientes totales suman 5,5 billones de pesetas (33.092 millones de euros), el 4,1% más. De ellos, los de fuera de balance ascienden a 1,4 billones de pesetas (8.621 millones de euros), con una caída del 11,9% por el efecto de los fondos de inversión, mientras que los de dentro de balance alcanzan los 4,07 billones (24.470 millones de euros), un 11,2% más.

Los resultados del Popular fueron bien acogidos ayer en la Bolsa, ya que la acción se sitúo en los 38,5 euros, con una subida del 0,23% en una sesión en la que el Ibex cayó el 1,47% y el resto de los principales bancos registrados caídas. De septiembre a septiembre la acción del Popular ha subido el 9,4%.