Las empresas piden a Birulés otro retraso para el nuevo móvil

A los fabricantes europeos se les ha atragantado el desarrollo del móvil UMTS. Y las operadoras están pagando las consecuencias. Xfera debe congelarse por falta de tecnología; Airtel no da por buena la red de 15.000 millones suministrada por Nortel, y Telefónica Móviles tiene que recurrir a Siemens para hacer su prueba de UMTS. Los calendarios más optimistas aplazan el lanzamiento del servicio a finales de 2003 y la ministra Birulés empieza a recibir el mensaje de que la fecha del 1 de junio de 2002 es una quimera y tendrá que volver a retrasarla.

Operadores y fabricantes de telefonía móvil no quieren que se vuelva a repetir la historia de que el Gobierno les avise oficialmente con un solo día de antelación del retraso de la fecha de lanzamiento del servicio de UMTS, desde el 1 agosto de 2001 previsto inicialmente, al 1 de junio de 2002.

Por ello han comenzado a enviar mensajes al Ministerio de Ciencia y Tecnología advirtiendo que con la nueva fecha va a pasar lo mismo y que, según sus cálculos, el nuevo móvil multimedia no estará disponible hasta el segundo semestre de 2003. Los mensajes parecen haber calado en el ánimo de la ministra Anna Birulés y un portavoz reconoció que la resolución de aplazamiento ya contemplaba la posibilidad de volver a posponerlo si la tecnología no estaba disponible.

Durante las últimas semanas ha habido hechos más que suficientes que indican que los fabricantes europeos no son capaces de dominar la tecnología de tercera generación. En primer término, Xfera reconoció el miércoles que el UMTS se retrasa y por eso ha decidido congelar su proyecto. Airtel-Vodafone, por su parte, realiza pruebas en la red experimental de móvil multimedia de 150 estaciones base y 15.000 millones de pesetas (90,15 millones de euros) de inversión que Nortel construyó para ella, pero todavía no la considera en condiciones de ser aceptada. Además, la matriz, Vodafone, desarrolla una gran experiencia en el Reino Unido con Ericsson que con toda probabilidad determine la elección en todo el grupo en el mundo.

Mientras tanto, Telefónica Móviles había acordado con tres suministradores (Ericsson, Motorola y Nokia) el desarrollo de su red, pero ha sido Siemens quien le ha servido de soporte para su reciente demostración en el UMTS Congress 2001 de Barcelona.

Con este panorama, Xfera habla de lanzar el servicio en 2003; Airtel evita pronunciarse oficialmente, pero fuentes de la compañía hablan incluso de 2004; Amena es también muy pesimista, y sólo Telefónica Móviles insiste en afirmar que "si el Gobierno mantiene la fecha de junio, ellos la cumplirán".

Los fabricantes también retrasan el calendario, aunque su política de imagen es no dar una fecha concreta. Se ha dado la circunstancia de que un alto directivo de un importante suministrador ha sido sancionado por admitir públicamente que el UMTS no será una realidad hasta el año 2004.

Si el retraso del verano pasado se argumentó por la falta de desarrollo técnico en el capítulo de los terminales, las pruebas que se han ido haciendo en los últimos meses han puesto de manifiesto que hay problemas en los teléfonos, pero también y muy graves en las redes. Fuentes técnicas de una de las operadoras han asegurado a este diario que todavía no se ha conseguido que la calidad en la transmisión de señales de voz sea ni siquiera similar a la de GSM.

 

Graves dificultades en la generación "puente" GPRS

El móvil de tercera generación UMTS sufre retrasos, pero lo malo es que la llamada generación dos y media, el GPRS, también se despliega con grandes problemas. Los operadores españoles que tienen redes GSM, Telefónica Móviles, Airtel y Amena, han desplegado durante el último año una infraestructura paralela cuyo objetivo es sumar a sus tradicionales servicios de voz, otros de transmisión de datos a velocidades que satisfagan la exigencia de los usuarios.

Estos servicios incluyen la difusión en tiempo real de noticias o cotizaciones de Bolsa, meteorología, localización y rudimentos de comercio electrónico.

Las redes GPRS se prueban desde hace meses, pero ningún operador ha decidido hacer un lanzamiento comercial del servicio en condiciones. La excusa ha sido que sólo existe un terminal de Motorola disponible; y es verdad, ya que Nokia y Ericsson, a pesar de haber anunciado su lanzamiento hace semanas, no terminan de poner en el mercado sus teléfonos compatibles con GPRS.

Pero la realidad ha demostrado que no sólo hay un problema en los terminales, sino también en la red; los técnicos aseguran que "las infraestructuras de GPRS siguen siendo muy inestables".

Por su parte, los usuarios que han participado en experiencias piloto de GPRS se quejan además de la pobreza de los contenidos que se ofrecen a través del móvil.

En contraste el operador japonés NTT Docomo sigue explotando con éxito su solución celular multimedia i-mode y ha puesto en el mercado una versión más avanzada (asegura que es de tercera generación) bajo la denominación FOMA. Las compañías españolas afirman que la solución japonesa es sólo aplicable en aquel país, y señalan que el retraso que padecen se debe a que en Europa "estamos empeñados en desarrollar una tecnología que sea compatible y exportable a todo el mundo".