OHL puja en Chile en el primer concurso de privatización de cárceles

La construcción de las cárceles demandará una inversión de 13.800 millones de pesetas, 82 millones de euros, y deberán entrar en funciones en diciembre de 2003.

Tres consorcios con capital español, argentino y brasileño compiten por la concesión de tres cárceles en el norte y centro de Chile, en lo que supone el inicio de la privatización de los penales en ese país.

Los consorcios son el grupo español Obrascón Huarte Lain (OHL), el argentino Consorcio Bas y el brasileño Tondor Méndes Junior, todos asociados con capitales chilenos. La Coordinadora General de Concesiones abrió el miércoles las ofertas técnicas presentadas por las empresas y además recibió las propuestas económicas, sobre las que decidirá la adjudicación en diciembre próximo.

La construcción de las cárceles demandará una inversión de 13.800 millones de pesetas, 82 millones de euros, y deberán entrar en funciones en diciembre de 2003.

La licitación incluye el diseño, construcción, equipamiento y operación de los tres penales, que tendrán una capacidad inicial para 1.600 internos. Las empresas, además de hacerse cargo del mantenimiento de la infraestructura, deberán ofrecer alimentación, salud, educación y rehabilitación a los reclusos.

Sin embargo, el Estado chileno mantendrá las tareas de seguridad y vigilancia y la supervisión y fiscalización de los penales. Las obras se darán al consorcio que haya solicitado la menor subvención al Estado, que pagará a la empresa la edificación y explotación de los servicios durante 20 años, tras los cuales pasarán al Fisco.