General Motors acaba el trimestre con pérdidas de 67.860 millones

Unos costes extraordinarios de 139.080 millones de pesetas, 835,8 millones de euros, han lastrado las cuentas trimestrales de General Motors (GM). La primera automovilística del mundo perdió 67.860 millones de pesetas (407,8 millones de euros), cuando en el mismo periodo del año pasado ganó más de 152.000 millones de pesetas (913,54 millones de euros). Sin la factura extraordinaria, proveniente de un acuerdo judicial y el cierre de una fábrica en Canadá, la empresa habría ganado unos 71.000 millones de pesetas (426,72 millones de euros).

Extraordinarios aparte, las cifras de GM muestran un deterioro de los resultados de la empresa automovilística de Detroit. Antes de repercutir los costes del cierre de la fábrica en Canadá -anunciada a principios de año- y los costes de la resolución de una disputa con Raytheon que data de 1997 por la segregación y fusión de Hughes Defense, el beneficio de la compañía había registrado un retroceso del 53,6%. La facturación fue de 7,8 billones de pesetas (47.079 millones de euros), un 0,5% menos.

A pesar de esta caída, a diferencia de Ford, que hizo ayer públicas unas pérdidas de 502 millones de dólares antes de extraordinarios, GM consiguió cerrar el trimestre con beneficios antes de los costes no recurrentes y todo ello gracias al relanzamiento de una línea de automóviles en un segmento altamente rentable que ha tenido una buena acogida en EE UU.

No obstante, la erosión del mercado automovilístico en Norteamérica, la fuerte competencia por parte de marcas europeas y asiáticas y el impacto de los atentados del 11 de septiembre han incidido negativamente en GM. La empresa ha tenido que ofrecer desde mediados de septiembre una financiación a crédito cero, que se prolongará hasta mediados de noviembre, para impulsar las ventas, una medida que se suma a los importantes descuentos para reducir inventarios y dar salida a algunos de sus modelos.

La caída de la producción en un 7% ha hecho el resto. El resultado es que las actividades en este área geográfica (EE UU y Canadá) han reportado ganancias de 445 millones de dólares cuando durante el mismo periodo del año anterior éstas se elevaron a 728 millones de dólares.

Peor han ido las cosas al otro lado del océano. General Motors Europa, que prepara un plan de relanzamiento para sus marcas Opel y Vauxhall, ha profundizado en las pérdidas que ya registrara el tercer trimestre del año pasado. Si entonces los números rojos eran de 181 millones de dólares, en 2001 esta cifra se eleva a 287 millones de dólares (52.923 millones de pesetas, 318 millones de euros). La empresa admite haber tenido problemas con la competitiva política de precios y una gama de productos poco atractiva.

La mejora de estas cifras no está cerca. Lo reconoció ayer Wagoner: "Hay una considerable incertidumbre en mercados automovilísticos clave". GM prevé que las ventas del año ascenderán a 16,8 millones de unidades, un millón y medio más de lo que espera para 2002.

 

Nissan registra un beneficio récord

Carlos Ghosn, primer ejecutivo de Nissan, anunció ayer que la compañía japonesa tendrá beneficios récord por tercer semestre consecutivo. El resultado operativo será de 1.730 millones de euros, un 39% más que 12 meses antes, con un margen del 6,2%.

Ghosn indicó que la deuda también se ha rebajado 1.380 millones de euros, para situarse en 7.440 millones de euros, y se estima que el resultado neto después de impuestos rondará los 2.130 millones de euros, con un retorno sobre las ventas de más del 7,5%.

Desde que Renault tomó las riendas de Nissan, en 1999, la compañía "ha ido cimentando sólidamente sus posiciones, gracias a lo cual estará en condiciones de lanzar 13 modelos en el transcurso del próximo ejercicio", según el primer ejecutivo de la compañía.

Las reducciones de costes aplicadas en el grupo supondrán este año ahorros del 18%. La red de distribución nacional ya ha empezado su reestructuración y algo similar se está realizando en producción con el cierre de tres factorías de montaje. Según Ghosn, "en apenas dos años, después de rozar la muerte, Nissan ha recorrido ya la mitad de su plan de reactivación, alcanzando casi el mejor nivel de rentabilidad entre los mayores protagonistas de la industria de la automoción en el mundo".