El Gobierno gastará 7.653 pesetas por inmigrante para su integración
La integración de los inmigrantes no está entre las prioridades políticas del Gobierno de José María Aznar. Los Presupuestos del Estado para 2002 recogen una partida de sólo 7.653 millones de pesetas para la integración social de inmigrantes y refugiados, algo más de 7.000 pesetas por persona.
La avalancha de inmigrantes no cesa y, sin embargo, el crédito del Estado para atenderlos, presupuesto que incluye también la ayuda a los refugiados que viven en nuestro país, sigue siendo irrisorio.
La Administración central gastará el año que viene 7.653,7 millones de pesetas en atender a unos y otros, una media de 7.653 pesetas por inmigrante si el gasto se calcula pér capita, algo menos si se suman los 7.926 extranjeros que tienen estatus de refugiado en España.
Estos 7.653,7 millones son el crédito del programa Atención a Inmigrantes y Refugiados, que gestiona el Instituto de Migraciones y Servicios Sociales (Inserso). A esta partida se debería sumar el gasto en atención sanitaria a extranjeros del Insalud, cuyo coste no ha sido desvelado por el departamento que dirige Celia Villalobos.
Aunque este fondo crece un 37,29% con respecto al crédito de este año, tan sólo representa el 1,97% del presupuesto del organismo dependiente del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social. Con este dinero el Gobierno pretende promover la integración social de los inmigrantes legalmente establecidos en nuestro país, de acuerdo con los objetivos recogidos en el Plan Greco, aprobado en marzo pasado, y el Plan para la Integración Social de los Inmigrantes, que data de 1994.
A pesar de que en la memoria de objetivos del programa se especifica que el crédito es para la atención a los inmigrantes legales, una parte de este dinero se destinará a financiar los centros de estancia temporal a inmigrantes de Ceuta y Melilla, que acogen a los extranjeros que entran de manera irregular en España.
Como en años anteriores, este fondo no sólo será gestionado por el Ministerio de Trabajo, que se reserva una partida de 1.846 ,8 millones de pesetas, algo menos que el año pasado, para la acción centralizada. Una parte importante del crédito se destinará a subvencionar la actuación en este ámbito de Organizaciones no Gubernamentales y asociaciones de inmigrantes, y a financiar parcialmente las políticas de inmigración de las comunidades autónomas.
Subvenciones
Trabajo atiende los centros de acogida a refugiados (396 plazas) y los centros de estancia temporal de inmigrantes que hay en Ceuta y Melilla (928 plazas). Los trabajos para finalizar los CETI de Madrid, Canarias y Andalucía van con retraso y, por ahora, sólo está previsto que el CETI de Algeciras se abra en el año 2003.
Ante la insuficiencia de plazas estatales para refugiados -el Ministerio de Trabajo estima que éstos aumentarán en 2002 un 15% en toda la UE-, el año que viene se prevé habilitar 478 plazas privadas con una subvención de 2.179 millones de pesetas, que gestionarán Cruz Roja Española, la Comisión Española de Ayuda al Refugiado y la Asociación Comisión Católica Española de Migración. En este campo, la política del Gobierno es la de potenciar la actuación conjunta con organismos y entidades que estén trabajando con estos colectivos. De hecho, de los más de 7.000 millones de pesetas del programa, alrededor de 5.457,4 millones irán a subvencionar estas entidades sociales.
Para la acción concertada con los Gobiernos regionales se reservan una partida 549 millones. Este dinero se dedicará, entre otras cosas, a promocionar campañas contra el racismo, a asesorar laboralmente a los inmigrantes, a financiar convenios con instituciones como Caritas o Acnur y a llevar a cabo programas específicos con los albanokosovares, en El Ejido y en Canarias.