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CRISIS MUNDIAL

Las Bolsas europeas reaccionan al alza con mayor dinamismo que Wall Street

Las Bolsas europeas le pisan los talones a los mercados estadounidenses. Si hasta el atentado el comportamiento relativo de Nueva York era mejor que el de las plazas del Viejo Continente, en apenas dos semanas las pérdidas se han equilibrado. La crisis que golpea Estados Unidos y las altas valoraciones de los mercados son algunas de las claves que pueden explicar este comportamiento.

El divorcio entre las Bolsas estadounidenses y las europeas se ha acentuado en la última semana. Mientras las plazas del Viejo Continente han registrado un fuerte rebote alcista, que les ha permitido mitigar parte de las pérdidas, los índices de EE UU continúan a la deriva y no consiguen concretar una mejoría.

Los datos hablan por sí solos. Antes del atentado, la Bolsa de Nueva York registraba un balance en el año bastante más favorable que las europeas (el Dow Jones cedía desde enero un 11%, frente a una caída del 15,7% del Ibex o del 19,36% del Dax). Sin embargo, en las últimas tres semanas, los papeles se han invertido. Los índices europeos y los estadounidenses caen, pero la pérdida es más significativa para estos últimos. Desde el pasado día 11, el Dow Jones ha cedido un 8%, mientras la pérdida para el índice español se limita al 4,75%.

Gracias al mejor comportamiento de Europa en la última semana, las pérdidas en lo que va de año se han equiparado y rondan el 19% para Nueva York y Madrid.

Los analistas, no obstante, son escépticos. José Luis Martínez, analista jefe en España de Citibank, comentaba ayer en su nota diaria: "Dice un dicho en el mercado que cuando no se entiende un movimiento, mejor no meterse. Y eso es lo que hemos hecho en los dos últimos días, y lo continuaremos hoy. Es verdad que seguimos pensando que el mayor riesgo para las Bolsas es de descenso, en mayor medida ahora que han recuperado la mitad de las caídas anteriores. Pero preferimos vender cuando el mercado comience a darse la vuelta, situación que creemos que no va a tardar mucho tiempo en producirse".

El desfase entre el rebote alcista de los mercados europeos y la indefinición de los estadounidense es, por tanto, una reacción alcista que, para muchos expertos no se prolongará.

Menor crecimiento

Uno de los factores que han propiciado esta situación es el riesgo de recesión para la economía estadounidense. El FMI recortó la pasada semana las previsiones de crecimiento para este año y el próximo, y advirtió que las nuevas estimaciones no incluyen el impacto negativo de los atentados con aviones secuestrados. En la zona euro, el organismo también rebajó las previsiones, aunque permanece por encima de las de Estados Unidos.

"A corto plazo, las perspectivas son más sombrías, ya que creemos que la economía estadounidense ha entrado en una recesión formal, aunque poco profunda", afirma el economista jefe de Merrill Lynch, quien espera un fuerte rebote en el crecimiento a mediados del año próximo.

En el centro del debate continúa estimando el impacto de los ataques sobre la confianza de los consumidores, base del crecimiento estadounidense en lo últimos años. El índice de confianza de la Universidad de Michigan, publicado el viernes, bajó al nivel más bajo en ocho años, si bien la caída fue menor de lo estimado.

Los expertos, sin embargo, permanecen a la expectativa. "El retroceso registrado por el índice de la Universidad de Michigan fue sorprendentemente modesta", afirman los analistas de BNP Paribas. "Hay, por tanto, un mayor riesgo de que el impacto completo de los atentados en el sentimiento no se refleje hasta octubre", añaden. A pesar de todo, las perspectivas a largo plazo no se han visto hasta el momento afectadas.

Así, y aunque el crecimiento en la zona euro también se verá afectado, los expertos consideran que el mayor margen de maniobra del BCE le conceden una ventaja adicional. "Los indicadores de la zona euro han caído más rápido que los de Estados Unidos durante la mayor parte de este año", afirma un informe de Schroder Salomon Smith Barney, "pero los estímulos de política monetaria han sido más cautelosos comparados con los de EE UU", matizan.

Rebajas de previsiones

Pero no es el crecimiento económico el único factor que ha hecho a los inversores apostar con más convicción por las Bolsas europeas que por las estadounidenses en las últimas semanas. Los analistas consideran también que el mercado de Nueva York está fuertemente sobrevalorado. Así, la relación entre el precio y los beneficios previstos es muy superior para el Dow Jones frente a los índices europeos. EL indicador estadounidense tiene un PER 22, mientras el Dax y el Ibex tienen un PER 10 y 11.

Las menores previsiones de ganancias de las empresas a uno y otro lado del Atlántico agudiza la consideración de que el mercado estadounidense es más caro.

En cualquier caso, los expertos recomiendan prudencia y seleccionar sectores y valores, más que consideraciones regionales. "No vemos ninguna razón para cambiar nuestra asignación de activos por países", afirma Merrill Lynch. "Sin embargo, creemos que estamos mucho más cerca de un importante cambio en la rotación por países y sectores".

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