Enel, Tractebel y Cantábrico, elegidas para comprar Viesgo

La italiana Enel, la belga Tractebel y Cantábrico son las empresas que han pasado a la fase final de la adjudicación por Endesa de Viesgo y que podrán ampliar sus ofertas. El grupo que preside Enrico Testa es el que tiene mejor posición, según los analistas.

Endesa ha dado un paso más en el concurso abierto para la adjudicación de la nueva Viesgo, con la selección de tres candidatos: Cantábrico, la italiana Enel y la belga Tractebel. En caso que la empresa elegida sea una de las dos últimas mencionadas, ésta se convertirá en la quinta eléctrica española en competencia con Gas Natural, mientras que si la ganadora es la compañía asturiana, el grupo resultante se acercará y disputará a Fenosa el tercer puesto del ranking del sector en España.

En principio quedan dos semanas para que la empresa que preside Rodolfo Martín Villa elija al adjudicatario de la nueva Viesgo, aunque algunos analistas del sector estiman que será el grupo italiano que preside Enrico Testa el ganador de esta subasta. El principal atractivo de la operación, según los mismos medios, es la entrada en el mercado español en una etapa con incertidumbres, pero más atractiva que la que se prevé en un horizonte próximo y más lejano.

Para Enel, la adjudicación de Viesgo supondría un triunfo, no grande pero significativo, en su estrategia de toma de posiciones en el mercado europeo; el gigante italiano se encuentra en la tesitura de compaginar la reducción de su cuota nacional sin abandonar su posición como segunda eléctrica del Viejo Continente, tras la imbatible Electricité de France (EDF). La entrada en España es una de las pocas posibilidades que la compleja Europa le puede dar al grupo transalpino que, con mayoría pública, se encuentra ahora influido por el nuevo Gobierno de Berlusconi y la posible sustitución de Enrico Testa.

Pero con independencia de esa coyuntura, Enel se ha apuntado un tanto con la adjudicación de su filial Electtrogen a Endesa. O al menos ha salvado en parte su condición de compañía controlada por un Estado cara a la política del Ejecutivo español, ya que se puede beneficiar del principio de reciprocidad defendido por el vicepresidente del Gobierno, Rodrigo Rato.

Los analistas añaden que, aunque los concursos han seguido caminos y sistemas diferentes, Enel podría ser más proclive a pagar un plus en el precio por Viesgo que otros candidatos. Y especialmente en lo que se refiere a Cantábrico, que no ha resuelto sus problemas internos y que está a la espera de la inminente resolución del Gobierno de Aznar respecto a si reitera la suspensión, hasta ahora cautelar, de los derechos políticos de sus dos accionistas extranjeros: la portuguesa EDP y la franco-alemana Energie Baden Würtemberg (EnBW). La empresa que preside Manuel Menéndez tiene sus propios planes, aunque estén menos desarrollados que los de algunos de sus competidores, para crecer en la península Ibérica con proyectos de generación de ciclo combinado.

Suez-Lyonnaise

Pero queda la incógnita de la belga Tractebel o, para ser más exactos, del verdadero estado actual de las relaciones entre su principal accionista, el grupo francés Suez-Lyonnaise des Eaux, y Endesa. Y es que esa posible alianza, que se enfrentaría a importantes problemas con las autoridades nacionales y comunitarias, sigue siendo una alternativa de creación de un gran grupo con posibilidades de competir con el líder EDF.

Viesgo ofrece activos que suman un total de 2.610 megavatios, de los que el 25% son hidráulicos (los más valorados por los analistas). Algunos, por el contrario, tienen más interés como emplazamiento energético, aspecto no desdeñable.

La operación ofrece para el comprador el atractivo de poder generar recursos de forma inmediata, ya que la adjudicación comprende la distribución a más de 500.000 clientes. Endesa, que quiere ingresar unos 5.000 millones de euros (830.000 millones de pesetas) en su programa actual de desinversión, no ha desvelado oficialmente sus objetivos para esta transacción.