Argentina y el Nasdaq empujan la Bolsa un 4,15% en la semana

Nasdaq y Argentina son dos variables extremadamente volátiles y caprichosas a las que el mercado español está muy expuesto. La mejora de ambas dejó el Ibex en 8,541 puntos, tras subir ayer un 1,66%. En la semana, la Bolsa subió un 4,15%. Que coincidiese el avance con la bajada de tipos fue, según los operadores, eso mismo, una mera coincidencia.

A estas alturas, que Greenspan diga que hay debilidad en la economía es una perogrullada. Como el recorte de tipos estaba descontado, el único interés de la reunión de la Fed estaba en el comunicado oficial. æpermil;ste no aportó nada. La buena noticia es que el mercado, esta vez, se dejó de componendas, dejó de lado la Fed y se dedicó a otra cosa. Estamos en crisis, parece decir Wall Street, y vamos a ver cuándo podemos salir. Y punto.

Cisco ayuda

Lo que necesitaba eran noticias como la de Cisco, que en las primeras semanas del segundo semestre ha visto cumplir sus objetivos de ventas, y asegura que empieza a ver signos de que el mercado se está estabilizando. Lucent, por su parte, también aportó algo de luz.

La economía de Estados Unidos está en crisis. Es una crisis de oferta, y por el lado de la oferta tendrá que ser sanada. Los recortes de tipos son un apoyo, una ayuda necesaria, pero ni siquiera suficiente. Puede la Fed preguntar por ello al Banco de Japón. Donde hay que mirar es a la oferta, es decir, a las empresas. A cómo resuelven el exceso de capacidad productiva (sobre todo en el sector tecnológico) y de existencias. Por eso el relativo optimismo mostrado el jueves por Cisco es tan importante.

El primer detonante de las subidas la semana pasada fue, de todas maneras, Argentina. El FMI, con buen criterio, hizo público el paquete de ayuda cuando nadie lo esperaba. El botiquín incluye financiación que, según los expertos, permitirá a Argentina llegar a 2002 sin pedir dinero al exterior. También incluye un plan voluntario de reestructuración de deuda que apunta a implicar más al sector privado.

Es un plan que compra tiempo. Pero ni mucho menos soluciona los problemas de Argentina. Si la desconfianza sigue dominando, la convertibilidad no es sostenible. Las retiradas de depósitos denominados en pesos del sector bancario puede colapsar el sistema financiero en cualquier momento. Igual puede pasar con el Tesoro si los extranjeros venden pesos y presionan las reservas. Eso, sin tener en cuenta la cruda realidad. Es decir, que una postal en Buenos Aires cuesta 300 pesetas.

Aun así, la Bolsa española agradeció la ayuda del FMI. La banca, sobre todo. BBVA y BSCH cerraron la semana con sendas subidas del 5,89% y el 7,71%. No en vano, son los mayores beneficiados por el hecho de que los pesos sean como dólares. También subieron con fuerza Telefónica y Repsol, valores con alta exposición a Argentina.

A falta de unos días para que se pueda dar por cerrado el periodo estival, la Bolsa parece haber limitado las pérdidas. Hace dos meses, los analistas de las firmas españolas barajaban muy seriamente la posibilidad de que el Ibex bajase a los 7.500 puntos ante la seriedad de la crisis argentina y la perspectiva, que entonces parecía inevitable, de una devaluación del peso. Pero la sangre no llegó al río.