Firestone pone fin al juicio de Tejas con un acuerdo amistoso

Firestone zanjó ayer el primer juicio por el caso de los neumáticos defectuosos con un acuerdo amistoso que evitará una sentencia firme. Según uno de los abogados del caso, que pidió mantener el anonimato, la compañía se compromete a indemnizar con 7,5 millones de dólares (1.365 millones de pesetas, 8,2 millones de euros) a la familia del doctor tejano Joel Rodríguez, que sufrió un grave accidente mientras conducía un Ford Explorer equipado con neumáticos Firestone. Su esposa, Marisa Rodríguez, sufrió importantes daños cerebrales y ha quedado paralítica.

A esta cantidad se suman 64 millones de pesetas abonados anteriormente por Firestone y 1.096 millones de pesetas más fruto de otro acuerdo extrajudicial el pasado mes con Ford que evitó el juicio contra la automovilística.

El pacto, que llegó en el cuarto día de deliberación del veredicto por parte del jurado, fue anunciado por el juez Filemón Vela, que no quiso desvelar oficialmente la indemnización acordada por las partes. La cifra conocida ayer a última hora no se acerca ni de lejos a la indemnización de 1.000 millones de dólares demandada por la familia Rodríguez. El pacto excluye la admisión de culpabilidad por parte de Firestone en el accidente.

La suma en litigio contrasta con la que la propia familia intentó zanjar en un acuerdo previo con el fabricante de neumáticos. Entonces se reclamaban 17 millones de dólares.

Ford Motor y Firestone afrontan cientos de demandas por una ola de accidentes que, según estimaciones oficiales, ha provocado 203 muertes y más de 700 heridos. Las compañías se acusan mutuamente de ser las causantes de la ola de accidentes. Y han movilizado a un ejército de abogados para sellar pactos amistosos en el mayor número de casos.

Firestone ya ha conseguido negociar más de 150 acuerdos, pero aún tiene pendientes cientos de demandas. Y lo mismo ocurre con Ford.

El juicio de Tejas ha servido, sobre todo, para confirmar que Firestone piensa centrar toda su defensa en acusar a los vehículos Ford Explorer de ser los verdaderos causantes de los accidentes.

Sus abogados defendieron la tesis de que el Explorer vuelca más a menudo que otros vehículos cuando sufre desgarramiento de neumáticos y volcaron en él toda la responsabilidad de los accidentes.

Sin embargo, en el último minuto prefirieron pactar para evitar una sentencia que sirviese de precedente para otras demandas y que, además, podía imponer una sanción muy superior a la ayer acordada.