Basf amplía a 4.000 el número de despidos por los malos resultados
Basf anunció ayer un nuevo recorte de plantilla de 1.200 empleados en todo el mundo, después de dar a conocer una caída de beneficios del orden del 31% en el primer semestre del presente ejercicio. Con esta medida, el grupo alemán reducirá un total de 4.000 puestos de trabajo, dentro de la reestructuración iniciada hace meses. La plantilla de la multinacional está compuesta por 102.000 empleados.
El grupo acusó el aumento del coste de las materias primas y la menor demanda de productos químicos en este periodo, obteniendo un resultado neto de 270 millones de euros (44.924 millones de pesetas) hasta junio, frente a los 394 millones de euros de igual periodo del año pasado. Las ventas registraron una reducción menor, del orden del 7,1%, hasta los 8.330 millones de euros (1,38 billones de pesetas). Un portavoz de la multinacional alemana en España aseguró que el plan de reducción de plantilla no afectará a España a corto plazo, y que las inversiones seguirán el curso previsto.
Las empresas de Basf en España cuentan con un total de 2.500 empleados, de los que cerca de 1.000 trabajan en los centros de producción de Tarragona. La compañía prevé invertir más de 100.000 millones de pesetas (601,01 millones de euros) en los próximos cinco años, especialmente en la petroquímica tarraconense. En este polígono está construyendo una planta de deshidrogenación de propano con la compañía pública argelina Sonatrach.
Este proyecto, que aglutina un presupuesto de alrededor de 55.000 millones de pesetas, ha justificado la construcción de una planta eléctrica de ciclo combinado con la también alemana RWE y con Iberdrola. En este caso, el presupuesto supera los 30.000 millones de pesetas (180,3 millones de euros), aunque el grueso de la inversión corre a cargo de las compañías eléctricas.
Las mismas fuentes señalaron que la reestructuración del grupo alemán en Tarragona ya ha concluido. De esta forma, la compañía decidió en mayo pasado cerrar dos plantas de principios químicos por su escasa dimensión. La producción se ha trasladado a Alemania.
Los dos centros fabricaban 79.500 toneladas anuales, lo que representaba sólo un 10% de la capacidad instalada en la casa matriz de Ludwigshafen (Alemania). El cierre de las dos factorías afectó a 40 personas. Sin embargo, el anuncio de los nuevos despidos podría afectar a los departamentos comerciales a largo plazo, según fuentes del sector. Basf ha creado la nueva compañía Basf IT Services, que agrupa el departamento de informática.