El Banco de España recuerda al BSCH que el conflicto sigue abierto
El consejero ejecutivo del Banco de España, Julio Segura, está convencido de que el BSCH resolverá su conflicto porque "no tiene más remedio". Recordó que estos problemas, a pesar de ser "relevantes" para la organización, no afectan a su solvencia. La remodelación del consejo, los cambios en la estructura de gestión y la fecha de salida de Amusátegui son parte del acuerdo que ultiman Botín y Corcóstegui.
El consejero del Banco de España, Julio Segura, se mostró ayer convencido de que el BSCH resolverá sus problemas internos porque "no tiene más remedio". Segura, que reconoce implícitamente que el conflicto del banco sigue abierto, recordó, no obstante, que estos problemas, "naturales" en procesos de fusión, no han afectado a su solvencia.
Segura, que dirige esta semana en la UIMP de Santander el curso La economía española ante la Europa del euro, reconoció que se trata de "problemas relevantes" para la organización del BSCH, que sin duda resolverán. A pesar de ello, dijo que los problemas internos del BSCH, que deben solucionar sus directivos, "no le plantean preocupación" al Banco de España, "aunque preferiría que no existieran". Segura también se refirió a las redundancias entre las redes del BCH y del Santander.
Ayer, por otra parte, se reu-nió en Madrid la comisión de riesgos del BSCH, a la que asistió, como es habitual, Emilio Botín. El próximo 16 de agosto se reunirá la comisión directiva, presidida por el vicepresidente y consejero delegado del banco, Ángel Corcóstegui, y el 24 de septiembre está previsto un consejo de administración. Todos estos actos estaban ya programados antes de que el conflicto entre Botín y el otro presidente del banco, José María Amusátegui, trascendiera. La novedad está en que el mercado espera que sea en una de estas dos últimas reuniones donde el BSCH comunique el acuerdo que dé por zanjada la crisis. Para llegar a este pacto, Botín y Corcóstegui han aprovechado sus vacaciones en Santander para cerrar el conflicto.
Botín, acompañado de Corcóstegui, ya aprovechó la tradicional reunión del banco con los grandes accionistas y clientes de Latinoamérica para lanzar un mensaje de tranquilidad. En un acto programado al milímetro, Botín hizo un guiño a Amusátegui, al afirmar que "este gran banco y estos resultados, que me atrevo a calificar de muy brillantes, no habrían sido posibles sin la fusión que con tanto éxito emprendimos hace más de dos años el presidente Amusátegui y yo mismo".
El mercado interpretó estas palabras como el fin de la etapa de copresidencia, aunque Amusátegui pueda continuar hasta marzo de 2002. De hecho, la fecha de la salida de Amusátegui es uno de los flecos pendientes por anunciar, tras aceptar abandonar el banco antes de marzo como solución al conflicto. Otro asunto pendiente es la reducción del consejo, ahora integrado por 27 miembros. La implantación de una nueva estructura en la comisión directiva forma parte también del acuerdo que ultiman Botín y Corcóstegui, este último respaldado como número dos del BSCH.