Disputa entre los operadores por los nuevos precios de interconexión
La inminente aprobación por parte de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) de los precios de interconexión de 2001 ha desatado las tensiones y el cruce de acusaciones entre Telefónica y sus competidores. El ex monopolio asegura que las tarifas ya están ajustadas a costes y que, como mucho, se podrían reducir un 10%. Sus competidores exigen una rebaja del 40%, porque insisten en que los precios actuales no dejan margen para competir.
Los consejeros de la CMT no han podido iniciar sus vacaciones. Mañana tienen consejo extraordinario para intentar ponerse de acuerdo y aprobar los precios de interconexión para los próximos doce meses, en un documento denominado OIR (oferta de interconexión de referencia) 2001.
Las tarifas de interconexión son el peaje que pagan los nuevos operadores a Telefónica por utilizar su red fija y ofrecer a sus clientes telefonía de acceso indirecto. Esta es la razón de que la cuantía sea de importancia vital para ellas, ya que determinan el margen que tendrán para hacer negocio con ofertas competitivas. El mínimo siempre serán las tarifas de interconexión y el máximo, los precios finales de Telefónica para sus usuarios.
La disputa entre unos y otros se centra en que Telefónica considera que las tarifas de interconexión ya son bastante bajas. El ex monopolio recurrió ante la Audiencia Nacional la primera OIR, de 1998, porque aseguraba que los precios eran inferiores a sus costes. Su última defensa ante la actual revisión es, precisamente, su contabilidad de costes, un documento que presentó a la CMT hace dos meses y que fue aprobado.
Esta contabilidad, según Telefónica, demuestra que los precios de interconexión no pueden bajar y acepta, como mucho, una rebaja del 10%.
Sus rivales esgrimen que los precios de conexión a la red de Telefónica no dejan margen para competir. Retevisión y Uni2 exigen a la CMT que los reduzca un 40%.
Entre los datos que ofrecen para sustentar esta posición hay uno de la CMT. El regulador asegura en su último informe que las tarifas a clientes finales se han reducido un 30% desde 1998. La interconexión, mientras, permanece congelada. "El margen que queda entre uno y otro precio se va estrechando y hace imposible que los nuevos operadores sobrevivan", explican.
La competencia se hace aún más imposible si se tiene en cuenta las ofertas que ha lanzado al mercado Telefónica, asegura un portavoz de Uni2, ya que los precios que cobra con ellas a los usuarios llegan a estar incluso por debajo de las tarifas que cobra por interconexión.
En sus intentos para presionar a la CMT tanto el ex monopolio como sus competidores han hecho públicos distintos estudios en los que comparan los precios españoles con los del resto de los países de Europa. Para unos, estas cifras demuestran que España es una de las naciones más caras. Para otros, que es de las más baratas.
Fuentes del regulador explican que tampoco hay consenso en el consejo de la CMT y que de ahí viene la dilación en aprobar la OIR 2001. Además, Telefónica ha presentado en el último momento un nuevo documento, que, según afirma, demuestra que los precios que aplica a sus rivales no son los de la OIR 2000 sino un 28% más bajos, debido a descuentos por volumen y tarifas planas para Internet.
Este documento ya ha sido respondido por Uni2 y Retevisión, que aseguran que estas cifras no son exactas, porque los descuentos por volumen sólo están recogidos en la OIR de 2000 y Telefónica está aplicando los precios de la oferta anterior.
Todo apunta a que la CMT rebajará el jueves la interconexión, aunque no en la cuantía que piden los nuevos operadores. En Telefónica, sin embargo, existe un clima de fuerte nerviosismo, ya que creen que el regulador puede intentar compensar en la OIR 2001 la decisión que adoptó con el ADSL, muy favorable para el ex monopolio.