Ir al contenido
_
_
_
_

La productividad en EE UU se recupera y crece al 2,5% anual

La productividad de los trabajadores estadounidenses aumentó un espectacular 2,5% anual en el segundo trimestre, según informó ayer el Departamento de Trabajo. Se trata del mejor dato en un año y cogió por sorpresa a los economistas privados, que auguraban un aumento de sólo el 1,5%.

Los estadounidenses aumentaron su productividad un 2,5% en el segundo trimestre, a pesar de la desaceleración del ritmo de crecimiento económico (el PIB creció sólo un 0,7% en ese periodo, el incremento más modesto desde principios de 1993).

El indicador difundido ayer por el Departamento de Trabajo sorprendió a los economistas, que esperaban un aumento del 1,5% o 1,6%. Además, el Gobierno revisó sensiblemente el dato del primer trimestre, que pasó de un descenso del 1,2% a un aumento del 0,1%.

También fueron corregidos los indicadores de los últimos años, que ahora reflejan un aumento de productividad medio del 2,5% anual entre 1996 y 2000, frente al 2,8% anunciado antes.

El principal ajuste fue el del año 2000, que pasó del 4,3% al 3% tras la reciente revisión a la baja del PIB.

A pesar del reajuste, estos datos anuales siguen superando con creces la media del 1,4% de aumentos anuales de productividad registrados entre 1973 y 1995.

Despidos

La mejora del último trimestre estuvo provocada sobre todo por un descenso del 2,4% en el número de horas trabajadas (el mayor declive desde el primer trimestre de 1991), que es fruto de la avalancha de despidos anunciados por todo tipo de compañías y que se combinó con un tímido aumento del 0,1% en la producción.

Y los costes laborales unitarios moderaron algo su subida, con un aumento del 2,1% (frente al 5% registrado en el primer trimestre).

Los inversores de Wall Street recibieron estas noticias con optimismo, porque los aumentos de productividad ayudan a mantener controlada la inflación e impulsan los beneficios de las empresas. Con más producción por hora trabajada, las compañías pueden aumentar salarios sin tener que elevar los precios de sus productos.

Sin embargo, todavía parece pronto para echar las campanas al vuelo. El aumento interanual de la productividad fue de sólo el 1,6% (el más bajo desde 1997) y la subida anual de los costes laborales fue del 4,8%.

Además, la mejora de la productividad no se plasmó en el sector industrial (donde cayó un 0,2%, tras haber bajado un 3,6% en el primer trimestre del año).

Así las cosas, la mayoría de los expertos sigue esperando que la Reserva Federal baje de nuevo los tipos de interés oficiales el 21 de agosto.

 

Una economía que emite señales contradictorias

La economía de EE UU ofrece señales mixtas, según palabras del propio presidente de la Reserva Federal de Chicago, Michael Moskow. El banquero mostró un cauteloso optimismo sobre la mejora de la economía a medida que se acerque 2002, pero advirtió que existen riesgos considerables como para dar por superada la desaceleración, informa Reuters.

Entre éstos, un mayor deterioro de la inversión empresarial si se erosiona la confianza de las empresas y las perspectivas de beneficios. A eso hay que añadir el permanente riesgo de un aumento de los precios energéticos, dada su gran volatilidad, y un mayor deterioro de la economía mundial.

"Nuestros socios comerciales en Europa, Asia y América Latina han experimentado una desaceleración en su crecimiento económico y hay pocas señales positivas en el horizonte", aseguró Moskow.

En el lado positivo, el control de los precios que, salvo un nuevo repunte de los precios del crudo, no supondrán una amenaza para el crecimiento.

Archivado En

_

Buscar bolsas y mercados

_
_