Rato condiciona el déficit cero al control del gasto

El Ministerio de Economía señala en su último informe de coyuntura económica que, a pesar de que la economía española crecerá este año por debajo de las previsiones iniciales, el objetivo de equilibrio presupuestario "parece alcanzable".

No obstante, señala que en los últimos meses se ha experimentado un ¿cierto deterioro¿ en la ejecución presupuestaria, debido a la aceleración de las devoluciones de impuestos y, en concreto, al programa de devoluciones por la declaración de IRPF de 2000.

A pesar de ello, indica que conforme este ¿efecto negativo¿ sobre la recaudación neta vaya desapareciendo en la segunda mitad del año, los ingresos públicos deberán repetir ritmos de crecimiento acordes con las previsiones presupuestarias, aunque advierte de que la pérdida de vigor de la economía española obligará a un cumplimiento ¿estricto¿ de los compromisos de gasto para alcanzar el objetivo del ¿déficit cero¿.

Para Economía se está produciendo un alejamiento de la senda de moderación salarial en los últimos meses, al haberse incrementado los salarios pactados durante el primer semestre hasta el 3,4%, según la estadística de convenios colectivos del Ministerio de Trabajo.

En este sentido, indica que el índice de costes laborales muestra una tendencia muy similar, ya que señala que el aumento interanual de los costes laborales por trabajador y mes fue del 4,3%, mientras que el coste salarial se situó en el 3,4%.

Economía asegura, respecto al crecimiento económico, que la desaceleración del PIB se debe a la ¿pérdida de pulso¿ de la demanda interna y a la caída de las exportaciones, estas últimas compensadas por el menor dinamismo de las importaciones, lo que ha permitido mantener una aportación neta positiva del saldo exterior en términos reales.

Sobre el consumo privado, apunta que su tasa de crecimiento tendencial ha disminuido hasta el 2,3% como consecuencia del repunte de la inflación provocado por el choque energético, el menor avance del empleo, la tendencia alcista de los tipos de interés en los últimos años y el efecto riqueza negativo por la baja de la Bolsa.

Sin embargo, explica que algunos indicadores relacionados con el consumo, como la venta de automóviles, se han orientado al alza en los primeros meses de 2001. Esta circunstancia se debe, según Economía, a las revisiones de rentas causadas por la desviación al alza de la inflación, lo que es poco probable que se consolide el resto del año, teniendo en cuenta el empeoramiento de la posición financiera de los hogares y el descenso de la confianza de los consumidores.

En cuanto a la evolución del IPC, indica que este incremento de los precios se debe a los componentes ¿más erráticos¿, como los productos energéticos y alimenticios. Asimismo, resalta que el índice de precios de servicios y bienes elaborados no energéticos ha continuado elevando su tasa interanual durante los últimos tres meses.