El BCE mantiene el precio del dinero

El Banco Central Europeo decidió ayer utilizar de nuevo su premisa de esperar y ver. La entidad que preside Wim Duisenberg mantuvo los tipos de interés en la zona euro en el 4,5%, a pesar de que la moderación de la inflación en la zona, en junio, hacía albergar alguna esperanza de un nuevo retoque del precio del dinero.

No hubo sorpresas. El consejo de gobierno del Banco Central Europeo (BCE) consideró ayer que la bajada de la inflación de la zona euro en junio no es motivo suficiente para abaratar el precio del dinero en el área y optó por mantener los tipos de interés en el 4,5%.

Mercados y analistas ya habían previsto la decisión del BCE, a pesar de que un día antes de la reunión el Eurostat hiciera público que la inflación había caído en junio cuatro décimas en tasa interanual, hasta el 3%, la primera bajada en cinco meses.

Victor Constancio, presidente del Banco Central de Portugal y miembro del consejo de gobierno del BCE, celebró, antes de comenzar la reunión del banco europeo, el descenso de la inflación y añadió que "confirma la impresión de que las presiones inflacionistas se tranquilizarán el resto del año". Pero otros miembros del máximo órgano rector del banco europeo han dicho recientemente que la entidad necesita mayores pruebas de que la inflación ya no supone un peligro para decidirse a abaratar el dinero. De hecho, Ernst Welteke, presidente del Bundesbank, había afirmado ya el lunes pasado en la ciudad alemana de Augsburgo que era difícil saber si el descenso previsto en la inflación de junio "supone una tendencia definitiva". Por otra parte, el presidente del Banco Central francés, Jean-Claude Trichet, señaló que las autoridades monetarias "aún deben mantener la vigilancia sobre el aumento de los precios".

Los mercados recuerdan también las palabras del presidente del BCE, el holandés Wim Duisenberg, que afirmó en la última rueda de prensa de la entidad a principios de mes que las actuales tasas "son adecuadas para contener la inflación a medio plazo" y que seguirán siendo apropiadas durante algún tiempo.

Otmar Lang, experto en política monetaria europea de Deutsche Bank Research, cree que por el momento es poco probable una bajada de las tasas, ya que la inflación "sigue siendo muy superior al 2%", objetivo fijado por la entidad europea. Sin embargo, los expertos coinciden en que el BCE reducirá el precio del dinero en los próximos meses, aunque difieren sobre cuándo se tomará la decisión.

Christoph Balz, analista del banco alemán Commerzbank, espera que los tipos bajen medio punto en los próximos meses. "Cree-mos que el primer descenso podría llegar incluso en la próxima reunión del banco el 2 de agosto y que será de 25 puntos básicos", añadió a Efe. Una bajada de las tasas empujaría el consumo y ayudaría a reanimar la economía de la zona euro, cuyas previsiones de crecimiento para este año se han revisado a la baja en varias ocasiones.

Según la Comisión Europea, los 12 países del euro sólo crecerán este año un 2,5%, frente al 2,8% previsto inicialmente, mientras que el Fondo Monetario Internacional (FMI) asegura que el aumento será sólo del 2%, frente al 3,4% del pasado año.

 

La divisa europea sigue recuperándose

El abaratamiento del precio del dinero en la Unión Monetaria podría beneficiar también al euro, a pesar de que ello suponga un menor incentivo para la entrada de capitales (ahorro) en la zona. De hecho muchos inversores creen que el BCE debería seguir los pasos de la Reserva Federal (Fed) de EE UU, que ha bajado las tasas en seis ocasiones durante este año (del 6,5% al 3,75%) para animar la economía.

Mientras tanto, el euro sigue recuperándose en los mercados. Ayer llegó a alcanzar en Francfort los 0,8775 dólares, frente a 0,87 dólares del inicio de la jornada, un valor que no lograba desde hace dos meses, beneficiado del pesimismo del presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, sobre la economía de EE UU.

Por la tarde, una vez que se supo la decisión del BCE de mantener intactos los tipos de interés, el euro perdió algo de fuerza, situándose próximo al nivel de los 87 centavos de dólar. El BCE fijó su cambio oficial en 0,8723 dólares.