COMUNIDAD VALENCIANA

Pascual Hermanos abandona el negocio de naranjas y mandarinas

La dirección de Pascual Hermanos comunicó ayer a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) la decisión de abandonar el negocio de cítricos (naranjas y mandarinas) y de cerrar los dos almacenes que le quedaban en la Comunidad Valenciana dedicados a esta actividad, los ubicados en Sueca y Carcaixent. También prevé presentar un expediente de extinción de los empleos de estos dos centros de trabajo.

Según el texto remitido a la CNMV, la decisión se ha tomado después de "las pérdidas de las últimas campañas". Ningún responsable de Pascual atendió ayer las llamadas de este periódico.

La decisión de Pascual Hermanos, participada en un 91% por la estadounidense Dole Foods, pilló por sorpresa ayer a los trabajadores que no sabían de los planes de la compañía. "Desconocemos los detalles, ya que todavía no ha habido ninguna reunión con la dirección", explicó Vicent Navalón, de CC OO.

El expediente afectaría a un total de 378 trabajadores entre fijos y fijos discontinuos de los dos centros que cerrarán las puertas. La dirección general de Trabajo de la Generalitat Valenciana aún no tenía ayer constancia de la petición de extinción de estos empleos.

A pesar de lo repentino del anuncio, la decisión de abandonar el segmento de negocio de los cítricos -el que fuera negocio básico de Pascual en su época dorada- no sorprende, dado que los gestores actuales siempre han lamentado la nula rentabilidad de naranjas y mandarinas.

Dole cerró ya los almacenes de Almenara (Castellón) y de Sueca (Valencia) y liquidó su red de distribución en Europa, al tiempo que trasladó la sede social a Murcia, donde se centra en las hortalizas como negocio principal. A pesar de las ventas, la firma no ha conseguido remontar el vuelo.