La CMT pone condiciones al servicio de Internet rápido de Telefónica

Telefónica ha tropezado con una piedra en su camino para ofrecer al público un acceso rápido a Internet, mediante la tecnología conocida como ADSL. La Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) impondrá a la compañía duras exigencias, como paso previo al lanzamiento de un servicio que ahora comercializan Terra y Telefónica Data. Para la CMT, si Telefónica lanza su oferta en las condiciones actuales del mercado "las posibilidades de competir quedan gravemente comprometidas".

La intención de Telefónica de comercializar directamente el acceso rápido a Internet se ha convertido en la guerra del verano. La operadora asegura que es el único ex monopolio europeo que no lo hace, mientras que sus competidores han sacado la artillería pesada para impedirlo, más aún ahora que el Gobierno va a liberar a Telefónica de sus compromisos en cable, lo que le permitirá invertir medio billón de pesetas en ADSL.

La ministra de Ciencia y Tecnología, Anna Birulés, no tiene previsto intervenir en el conflicto, que está en manos de la Comisión Delegada para Asuntos Económicos. Sin embargo, a Telefónica le ha salido un serio rival: la CMT.

Por primera vez en su historia, el organismo regulador ha propuesto la adopción de medidas cautelares antes de que un hecho o un comportamiento incorrecto sucedan. En un informe distribuido entre el sector para que formulen alegaciones, la CMT advierte que "las condiciones para competir como resultado de la oferta minorista ADSL de Telefónica están gravemente comprometidas".

Con este escenario, el regulador asegura que, si la Comisión Delegada para Asuntos Económicos aprueba la propuesta del ex monopolio, tendría que "proceder inmediatamente a exigir a la operadora y aprobar, en su caso, una modificación urgente de su oferta mayorista".

Ampliar la oferta

El problema se centra en que, hasta el momento, Telefónica de España sólo actuaba como mayorista y vendía el servicio de ADSL a otras compañías que, a su vez, lo revendían a los clientes finales. En el caso del grupo Telefónica, esta responsabilidad recayó en Terra y Telefónica Data. Vistos los frutos de la estrategia, la operadora ha planteado al Gobierno que la propia filial de telefonía fija dé también el servicio a los clientes.

La CMT considera que no sería juego limpio y da cuatro razones para ello. Telefónica ha dispuesto de tiempo suficiente para planificar y construir una nueva estructura de red, mientras que a sus competidores no se les ha dado la oportunidad de hacerlo; el ex monopolio no ofrece a las demás compañías todas las prestaciones que da a sus propios clientes finales, sino que faltan "precisamente" las que considera más eficientes que las ofrecidas hasta ahora; la operadora dominante asegura que puede eliminar dificultades que se han dado hasta ahora y es necesario que sus competidores puedan beneficiarse de la eliminación de estos problemas; las ofertas de Telefónica a sus rivales no reflejan la reducción de costes que está tomando el ex monopolio como referencia para sus precios finales.

Con estas cuatro premisas, la CMT ha diseñado un plan de actuación que se basa en que todas las mejoras que propone Telefónica para sus propios clientes se trasladen a sus competidores, incluso antes que a ella misma. Por ejemplo, el regulador asegura que "debe dar prioridad a las comunicaciones de los abonados de otros operadores frente a los clientes propios". Y el segundo frente de ataque son los precios: la tarifa mayorista (la que cobra a rivales) no puede ser superior al 85% de la que aplique a sus clientes.

El regulador llega a esta conclusión después de estudiar la oferta de ADSL propuesta por Telefónica y observar que "podría haber ciertas prestaciones que no está ofreciendo a los demás operadores", así como que hay diferencias en la tarificación a competidores y clientes.

La propuesta de la CMT se envió el lunes a los implicados, que tienen hasta el viernes para hacer alegaciones. Fuentes del sector explican que esta premura se debe a que quiere llevar la adopción de medidas cautelares al consejo de la próxima semana o al siguiente.

Fuentes de Telefónica aseguran que para la operadora es prioritario tener ADSL minorista y que "llama la atención que nuestros rivales protesten justo ahora que queremos lanzar la oferta, cuando han tenido dos años para dar ADSL y es un mercado que casi no se ha movido".