La CE crea hoy el órgano que actualizará las normas bursátiles
La Comisión Europea creará hoy los Comités europeos de Valores y de Reguladores, encargados a partir de ahora de actua-lizar las directivas comunitarias sobre mercados bursátiles. Los dos comités forman parte del diseño legislativo propuesto por Alexandre Lamfalussy para agilizar la regulación de las Bolsas europeas.
El Ejecutivo comunitario sigue implacable el calendario que fijó el comité Lamfalussy para reformar todo el procedimiento normativo de las Bolsas europeas. El comisario de Mercado Interior, Frits Bol-kestein, ha decidido ignorar las llamadas del Parlamento Europeo para que la creación del Comité de Valores y del de Reguladores se supeditase a un acuerdo institucional que otorgase a la Eurocámara el derecho de veto sobre la actividad de los dos nuevos órganos.
La Comisión aprueba hoy sin más dilación la creación de los dos comités, cuya presidencia recae en el propio Bolkestein.
Para el primero de ellos, cada Estado deberá designar un representante de rango no inferior a secretario de Estado o equivalente. Bolkestein exigirá, en cualquier caso, que sea un cargo con autonomía suficiente para pronunciarse sin consultar con la capital.
El Comité de Valores se encargará de proponer a la Comisión las modificaciones a las directivas sobre mercados bursátiles acordes con la evolución de los mercados. Se intenta evitar así la larga tramitación de nuevos textos legales y que éstos queden desfasados apenas se adoptan en los Estados miembros.
Las nuevas directivas so-bre manipulación de merados y del folleto único de oferta pública de ventas, adoptadas por Comisión la pasada semana, estrenarán el nuevo planteamiento. En el Comité de Reguladores, de carácter consultivo, se sentará un representante de las autoridades de vigilancia de los mercados en cada Estado miembro. La CNMV parece la candidata a ocupar la plaza española.
Este foro debe garantizar la comunicación fluida entre la Comisión Europea y los actores del mercado. La fal-ta de esa comunicación fue una de las principales lacras denunciadas en el Informe Lamfalussy.