El beneficio de Marks & Spencer cae por tercer año consecutivo

La City de Londres casi ha tirado la toalla con Marks & Spencer. Su presidente, el belga Luc Vandevelde, trata de convencer al mercado de que su estrategia dará resultado en el plazo de dos años que él mismo ha establecido para revitalizar las cuentas del primer grupo británico de la distribución.

Pero los números muestran otro panorama: el beneficio bruto en el año que finalizó el 31 de marzo cayó un 7%, hasta 481 millones de libras (127.500 millones de pesetas), ligeramente por encima de las previsiones de los analistas, pero menos de la mitad del volumen de negocio obtenido hace tres años.

Un analista de ABN Amro en Londres señaló que la clave de la recuperación consistía en una mejora de los márgenes de la venta de ropa. "Sin embargo, no estamos más cerca del nirvana hoy que en los últimos tres años y la oferta de M&S a sus clientes sigue siendo muy pobre", dijo el analista.

Ashley Willing, un director de la gestora Gartmore Investment Management, dijo que los esfuerzos que la compañía estaba haciendo para controlar los gastos ofrecían cierto alivio al mercado. "Pero es el negocio base el que determina la rentabilidad y a falta de noticias sobre la marcha de las ventas actuales seguimos siendo escépticos".

Vandevelde reconoció ayer que el volumen de ventas de ropa seguía siendo "inaceptable". La facturación en el mercado doméstico cayó un 6,3% el pasado año. Vandevelde expresó cautela respecto a las perspectivas del futuro a corto plazo y señalaba que la recuperación sería de carácter "gradual". También anunció el traslado de la antigua sede a un nuevo complejo comercial en Londres. De los 3.000 empleados que trabajan en ella sólo 2.000 se trasladarán al nuevo edificio, pero Vandevelde rehusó cuantificar la eventual reducción de plantilla aparte de confirmar que no le parecía necesario "tener toda la plantilla en un solo lugar".

Esta medida forma parte del programa de recorte de gastos puesto en marcha el pasado mes de marzo cuando se dio a conocer la decisión de retirarse de Europa y vender los negocios en EE UU. Las pérdidas del negocio europeo continúan en aumento, 9282 millones de pesetas, un 23% más que en el ejercicio anterior.