Sepu ultima la venta de sus centros comerciales a un grupo extranjero

Los almacenes populares Sepu ultiman las negociaciones para dar entrada a un nuevo socio que se hará con la mayoría del capital social. Se trata de una compañía de distribución extranjera que prevé desarrollar una cadena de establecimientos en el mercado español. Sepu, en pérdidas desde hace tiempo, ha realizado una operación acordeón para reducir el capital a cero y ampliar en 657 millones de pesetas.

La cadena de almacenes Sepu (Sociedad Española de Precios æscaron;nicos) cerrará en los próximos días una operación para dar entrada a un nuevo socio que tomará la mayoría del capital social. Según fuentes de la compañía con sede en Barcelona, se trata de un grupo de distribución extranjero cuyo objetivo es abrir nuevos establecimientos en España durante los próximos años.

El primer paso que ha dado Sepu para concluir esta transacción ha sido una operación acordeón por la cual la compañía reduce el capital social en 100 millones de pesetas para dejarlo a cero, y realiza una posterior ampliación por valor de 656,8 millones de pesetas (3,95 millones de euros).

La cadena de almacenes populares cuenta ahora con tres establecimientos operativos, dos en Madrid y uno en Zaragoza, después de que a finales del año pasado cerrara el centro comercial que tenía en la Rambla de Barcelona. Con este cierre, la sociedad cobró una indemnización de 850 millones de pesetas por cancelar el contrato de arrendamiento, que vencía en 2016, de forma anticipada.

Sepu arrastra pérdidas desde hace años. En 1999 (últimos datos disponibles en el registro mercantil) cerró con un resultado negativo de 110 millones de pesetas, frente a los 120 millones de beneficio del año anterior. Sus ventas en 1999 se situaron en 2.590 millones de pesetas, una cifra ligeramente superior a la del año precedente. Según fuentes de Sepu, en 2000 la compañía ha cerrado con unas pérdidas de ocho millones de pesetas y unas ventas de unos 2.000 millones.

El principal activo que ofrece Sepu es el arrendamiento de sus locales, a largo plazo y con rentas bajas, ya que la marca se ha devaluado con el paso del tiempo.

Sepu, controlada en un 54% por la familia de origen suizo Theilacker, suspendió pagos en 1995, aunque luego levantó el procedimiento.