La nueva Ley de Universidades permitirá a cada centro fijar sus criterios de selección

El proceso de reforma de la Ley de Universidades sigue adelante. La ministra de Educación y Cultura, Pilar del Castillo, expuso ayer al pleno del Consejo de Universidades las líneas básicas del anteproyecto de ley. Del Castillo confirmó el ya anunciado fin de la selectividad y su sustitución por una selección de los alumnos que harán las propias universidades.

Según explicó la ministra, el nuevo sistema implicará que si un alumno quiere aspirar a entrar en varios centros, tendrá que examinarse o presentar simplemente una solicitud en cada uno de ellos.

La reforma también traerá una prueba de "habilitación" estatal para la selección de profesores realizada por un tribunal. Luego, cada universidad elegirá entre los docentes habilitados. Para fomentar la movilidad del profesorado, se creará la figura del profesor contratado de ayudante doctor, al que se le exigirá haber estado dos años sin vinculación con la universidad contratante. Los órganos de gobierno también experimentarán cambios y se creará una Agencia de Evaluación y Acreditación de calidad de las universidades, a cuya "fiscalización" se podrán someter éstas voluntariamente.

Pero todas estas propuestas no parecen gozar de un claro consenso. Por un lado, los rectores y las comunidades autónomas gobernadas por el PSOE reprocharon ayer a la ministra que les convocara al pleno del Consejo de Universidades para explicarles la nueva ley sin entregarles ningún borrador.

Por otro lado, como confirmó ayer Del Castillo, la norma no tendrá un marco de financiación adicional porque el Gobierno considera que los recursos económicos de las universidades deben discutirse en el ámbito de la negociación global del sistema de financiación autonómica. Sin embargo, para los rectores, es precisa una ley específica que homologue la inversión pública española en universidad con la de otros países europeos.

Además, para el PSOE el fin de la selectividad dificultará el acceso a la Universidad y aumentará la desigualdad de oportunidades.