La banca presiona al Gobierno para evitar que las cajas emitan cuotas

Los bancos están presionando al Gobierno para evitar que éste regule y fomente la emisión de cuotas participativas. La banca considera ilógico que las cajas puedan reforzar sus recursos propios a través de las cuotas sin arriesgar nada, como ellos con sus acciones.

El proyecto del Ministerio de Economía para desarrollar las cuotas participativas (producto similar a las acciones, pero sin derechos políticos) ha encontrado otros enemigos: los bancos. Estas entidades financieras están presionando a través de la AEB (aunque un portavoz de la patronal no pudo el viernes confirmarlo), para que Economía abandone su intención de aprobar una norma para fomentar la emisión de cuotas participativas sin derechos políticos.

El Gobierno tiene la intención de desarrollar un proyecto (independiente de la Ley Financiera) para aclarar la emisión de cuotas participativas por parte de las cajas. La idea barajada por Economía, y a sugerencia de las cajas, es que se permita la amortización anticipada de las cuotas participativas si se modifica alguna vez la Ley de Cajas. De esta forma, se evita que los bancos se cuelen en los consejos y en las asambleas de las cajas por la puerta de atrás en caso de que éstas lleguen a tener derechos políticos.

Los bancos son contrarios a esta fórmula al considerar que, si se va a regular la emisión de cuotas participativas, éstas deben tener derechos políticos. "No es lógico que las cajas puedan emitir cuotas participativas para financiarse y reforzar sus recursos propios sin arriesgar nada. Quieren permanecer en el mejor de los mundos", señalan fuentes de la banca.

Otras fuentes del sector afirman que los bancos han encontrado en las cuotas un producto que puede competir directamente con sus acciones, ya que las cuotas, aunque no coticen en Bolsa, sí cotizarán en el mercado secundario (de renta fija) y, por lo tanto, podrán comprarse y venderse. Por esta razón, los bancos están presionando para que no se fomente su emisión a no ser que tengan derechos políticos.

Economía, mientras, baraja varias posibilidades, aunque en ninguna de ellas se pretende utilizar este instrumento para cambiar la naturaleza jurídica de las cajas. Y más cuando el Gobierno pretende llegar a un consenso político en materia de cajas de ahorros.

El presidente de la BBK, José Ignacio Berroeta, no pudo evitar en la asamblea de la caja del sábado hacer mención a las presiones para abrir el debate de la naturaleza jurídica de las cajas. Aunque dijo que esto obedece más a modas internacionales. Sí es partidario, no obstante, de la gestión profesional de las cajas.