COMERCIO EXTERIOR#FRANãOIS DAVID/Presidente-director general de Coface

"España y Francia serán en 2001 las locomotoras de la UE"

El último informe sobre riesgo-país elaborado por el grupo Coface, líder mundial en seguro de crédito a la exportación, alertaba sobre el aumento de los impagos comerciales en España a partir de la primavera de 2000, situando a nuestro país en los niveles medios europeos, después de haber caí do a niveles muy bajos en 1999. El presidente-director general de Coface, François David, con quien pudimos dialogar durante la conferencia anual del grupo francés en París, restaba importancia, sin embargo, a esta subida en los impagos, que califica de "coyuntural".

Pregunta. ¿Cuáles son las causas de este repunte de la tasa de impagados en España y hasta qué punto la considera preocupante?

Respuesta. La tasa de impagados no ha subido sólo en España, sino en todos los países de la Unión Europea, reflejo de la disminución en el crecimiento de sus economías. Pero no hay ningún factor específico o preocupante en el caso de España, que, pensamos, va a ser este año el país con mayor crecimiento económico de Europa occidental. Es más, nuestros informes apuntan que España y Francia, por este orden, van a ser las dos locomotoras del crecimiento de la Unión Europea en 2001.

P. La tendencia a la estabilización en los precios del petróleo y en el tipo de cambio euro-dólar, que ha marcado a las economías europeas durante el año 2000, ¿permitirá un repunte de la actividad y del comercio internacional?

R. Lo que más nos preocupa no es el euro ni el petróleo, sino la evolución de la economía de Estados Unidos, especialmente tras el relevo en la presidencia. Sobre cuatro escenarios posibles: un aterrizaje difícil con una ralentización económica importante; un aterrizaje dulce con mejoras en el crecimiento; un primer semestre duro y un segundo en desarrollo, y, finalmente, un año con oscilaciones muy marcadas; nosotros nos inclinamos por este último escenario, dependiendo mucho de las decisiones de la Reserva Federal y del Gobierno de Bush. Y ésta va a influir en todo el mundo. Un segundo aspecto que nos preocupa es la evolución de la economía japonesa y la evolución de las crisis en algunos países emergentes, como Argentina y Turquía.

P. Sin embargo, el ministro de Economía francés, Laurent Fabius, ha lanzado un mensaje de optimismo y se muestra convencido de que la Unión Europea será la referencia del crecimiento mundial en este año.

R. Todo apunta a que en 2001 el crecimiento europeo será más alto que el de Estados Unidos. La cuestión es saber si entramos en una etapa de crecimiento sostenido. Pienso que la respuesta es que sí, a condición de que se gestionen mejor las dificultades estructurales que todavía persisten, como ocurre con el sistema de la Seguridad Social en Francia.

P. El repunte de la inflación derivado de los mayores costes energéticos, ¿no es también una amenaza?

R. No. Actualmente no hay problema de inflación en ningún país de la Unión Europea, salvo en España, y parece que puede corregirse.

P. Llama la atención el hecho de que en la calificación de riesgo que Coface pone a disposición de sus clientes, sólo 17 países merecen la máxima calificación, incluidos todos los de la UE, con la excepción Italia, que se incluye entre los de segunda categoría.

R. Italia ha tenido en 2000, por tercer año consecutivo, uno de los crecimientos más débiles de la UE. El país tiene todavía pendientes importantes reformas estructurales y su tasa de impagados está notablemente por encima de la media europea y ha empeorado también a partir de la primavera última. Estos hechos, junto a una erosión en la competitividad de las empresas, nos hace ser cautos con Italia.

P. Ha citado antes Argentina. ¿Hay peligro de que la crisis se extienda a otros países de América Latina?

R. El problema de América Latina no es sólo Argentina, sino el Mercosur. Hoy la globalización es un hecho incuestionable que afecta a todos los países, incluidos los países emergentes, y a todos los factores económicos, entre ellos las crisis. De hecho no es descartable que los problemas de Argentina repercutan de alguna forma en Turquía, o al contrario. En todo caso, sí prevemos una ralentización del crecimiento en toda la región del Cono Sur de América.