Las consultoras de Internet se suman a la crisis del negocio

La crisis de la Red ha saltado a los negocios de consultoría. A la suspensión de pagos de Teknoland, se han unido los 325 despidos de Icon Medialab y el inminente cierre de la delegación valenciana de Netjuice. Mientras, E-Netfinger desmantela su negocio como incubadora.

La crisis de las empresas puntocom ha comenzado a hacer estragos entre las consultoras de Internet. El caso de Teknoland ha sido el más dramático al terminar en una suspensión de pagos, pero todas las consultoras están sufriendo rees-tructuraciones.

La sueca Icon Medialab ha anunciado un recorte del 20% de su plantilla global, lo que significa prescindir de 325 empleados. En principio, esta reestructuración no afecta a la sede española, donde "hemos asegurado la continuidad de todos los puestos de trabajo", dice María José Carús, directora general de la firma en España, cuya plantilla es de 210 personas.

La peor parte se la llevan las oficinas de Suecia, Inglaterra, Holanda y Alemania, donde "el parón del negocio se ha notado mucho más", añaden fuentes de la compañía.

Por su parte, Netjuice, que a finales de año reorientaba su negocio hacia los servicios de consultoría y despedía a un tercio de la plantilla de uno de los proyectos que incubaba, la publicación en línea Baquía, ha anunciado el cierre de su delegación en Valencia. La oficina de Barcelona pasará a hacerse cargo del mercado de la Comunidad Valenciana, según comentan fuentes internas.

El destino del equipo de Valencia, dedicado a actividades de desarrollo, aún no está decidido, aunque, responsables de Netjuice en Barcelona apuntan que parte de la plantilla podría trasladarse a la capital catalana. Al resto no se les ha garantizado la continuidad.

En la sede central niegan el cierre y aseguran que la oficina de Valencia se encuentra plenamente operativa y que recientemente han ganado un proyecto vinculado a "una gran empresa".

Sin embargo, esta actividad no parece requerir la participación de la totalidad de la plantilla (unas siete personas en la actualidad) y sólo garantiza el trabajo para algo más de un mes.

Tampoco se escapa de la crisis E-Netfinger, que desde principio de año está desmantelando su incubadora, un área de negocio en la que trabajaban 30 personas en cinco proyectos. La consultora de Manuel No, ex directivo del BSCH, ha puesto a la venta estos proyectos y reconoce que mantiene negociaciones con portales que podrían incorporar estos sitios web como canales adicionales a su oferta.

"No ha habido ningún despido", dice Roberto Armiño, socio fundador de la consultora, que asegura que se ha recolocado a todos los empleados en otras áreas de negocio y que el resto será traspasado directamente a las empresas compradoras.

Según E-Netfinger, las empresas incubadas nunca han sido estratégicas para su negocio. "La idea era deshacernos de los distintos proyectos según fuesen madurando, pero los tiempos no son favorables para mantener esta línea de negocio", aclara Armiño.

E-Netfinger asegura que está cumpliendo sus presupuestos y espera facturar unos 5.500 millones de pesetas este año, a los que habría que añadir 1.000 millones más de su filial portuguesa, que ha comenzado a funcionar este año. "Nos centramos en la integración de sistemas, no en el diseño. Y ese área sigue creciendo", opina Armiño.

 

"Hemos tenido que aprender a buscar clientes"

Las consultoras de Internet se jactaban hace unos meses de poder esquivar la crisis. Su negocio era el equivalente al de los fabricantes de los picos y las palas en la fiebre del oro americana, que fueron las que hicieron realmente dinero, ya que todos los que excavaban, encontrasen o no su filón, siempre necesitaban sus herramientas.

Pero la crisis cambió la foto del mercado y las consultoras notaban que el negocio empezaba a flaquear desde mayo de 2000. "En muchas compañías ni siquiera existía un departamento de ventas. Estábamos acostumbrados a que los clientes nos llovieran y muchas no han sabido salir a buscarlos", cuenta María José Carús, de Icon Medialab.

Desde E-Netfinger creen que la crisis está causando más estragos entre las consultoras cuyo negocio depende de las puntocom, que actualmente se han quedado sin recursos financieros para acometer proyectos tecnológicos.

Las marcas cuyo punto fuerte es el diseño y el desarrollo de los sistemas gráficos de interacción con el internauta son las que mayores dificultades están afrontando. Mientras que las consultoras más rentables son las centradas en tecnologías que afectan directamente a las tripas de las empresas, según coinciden en señalar los expertos.