FRANQUICIAS

Los menús de comida rápida se llenan de pollo y cerdo

La crisis de las 'vacas locas' ha afectado a las cadenas de comida rápida, que han recurrido a la imaginación para contrarrestar el efecto. Nuevos productos de cerdo y más pollo son algunas bazas.

Las cadenas de comida rápida han hecho alarde de imaginación para contrarrestar el efecto que les causa el mal de las vacas locas. Nuevos productos a base de cerdo, una mayor presencia del pollo en la oferta gastronómica, una tendencia a la diversificación y campañas de marketing agresivas son algunas de las opciones que las principales cadenas han puesto en marcha en los últimos meses.

Fuentes de Burger King España reconocen que "se ha percibido un incremento en el consumo de productos de pollo. En este sentido, descontando el efecto de la promoción desarrollada durante el mes de enero, en el que se ofrecían dos Crispy Chicken [hamburguesas con esta materia prima] por 500 pesetas, las ventas de productos de pollo se han incrementado en torno al 3%".

La filial española añade que la nueva estrategia comercial "se centra en aportar al consumidor una oferta variada de productos con el propósito de adaptarse a sus preferencias". En esta línea se enmarcan las campañas Burger del mes y King del mes, con las que la cadena ofrece innovaciones en su oferta de productos. Dentro de esta intensificación de las campañas de marketing se incluye la promoción 5 Kings, que, por 500 pesetas, permite combinar dos productos entre cinco posibles (dos de ellos son de pollo y uno es ensalada).

En todo caso, la cadena, al igual que su competidora McDonald's, asegura que su nivel de ventas se mantiene en una situación similar a la que existía antes de que surgiera el mal de las vacas locas. Ambas compañías aluden a los factores "marca" y "calidad" para explicar su posición en el mercado.

McDonald's ha ampliado sus menús y actualmente cuenta con ocho propuestas, incluyendo el McPork (de cerdo), el McNuggets (de pollo) y el filete de pescado.

Publicidad

En cuanto a la publicidad, McDonald's emitió a principios de diciembre un anuncio en el que informaba de la calidad de sus hamburguesas, "porque, dada la incertidumbre existente en aquel momento, el consumidor demandaba información".

Más tarde, a finales de enero, se empezó a emitir en televisión una campaña de publicidad en la que se alude a "nuestros valores fundamentales, como confianza, cariño...", señalan fuentes de la filial española.

Otro tipo de cadenas menos centradas en la carne de vacuno también ha sentido el impacto de la crisis de las vacas locas. Es el caso de la enseña Subway, que cuenta con 29 establecimientos en España y que tiene una oferta de 18 bocadillos en sus tiendas. De estas 18 modalidades, sólo dos incluyen carne de vacuno (el bocadillo de ternera y el de roastbeef).

Según Ignacio López Charraca, consejero y director de expansión de la cadena en España, todos los productos cárnicos que venden en España proceden de Uruguay, pero, incluso así, el consumo de carne de vacuno ha descendido en algunas tiendas hasta el 60%. "Nosotros tenemos la ventaja de que la mayor parte de nuestras ventas se concentran en las ensaladas, pero aun así ha caído el vacuno y ha aumentado mucho el pollo; en algunos casos se ha duplicado la compra de pollo al proveedor", señala López Charraca.

En el caso de Telepizza, que hace unos meses incorporó la hamburguesa a su carta, también se ha detectado un menor consumo de carne. Las croquetas y bocadillos han absorbido el descenso que se ha producido en perritos y hamburguesas, lo que hace que se mantengan los niveles de venta, apuntan fuentes de la empresa.

En cuanto a las pizzas que incluyen carne como "ingrediente al gusto", se ha sustituido por el pollo. "En septiembre, cuando el cliente elegía los ingredientes de la pizza, en el 33,4% de las unidades se incluía la ternera. Actualmente, este porcentaje se ha reducido hasta el 24,5%, siendo sustituido por el pollo", comenta un portavoz de la compañía.

Según Telepizza, "la hamburguesa está más vinculada al consumo individual, en local y en horas de almuerzo", frente a la pizza, que está más orientada al consumo familiar, en el hogar y preferiblemente a la hora de la cena.