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Endesa e Iberdrola negocian contrarreloj con el Gobierno su fusión

Endesa e Iberdrola intentan conseguir que el Gobierno no asuma todas las limitaciones que el Tribunal de Defensa de la Competencia ha establecido para su fusión. Y los contactos se suceden cuando al Consejo de Ministros le queda una semana para aprobar las condiciones. Y ésta no se efectuaría si a la empresa resultante se le limita su cuota de generación al 35%, como pide el tribunal. Las compañías han advertido al Ejecutivo que Iberdrola quedaría desprotegida si se deshace la fusión.

Las jornadas previas a al anuncio de las condiciones que impondrá el Gobierno a la fusión de Endesa e Iberdrola se desenvuelven en una atmósfera de mayor tensión sobre el futuro de la operación. En las reuniones mantenidas por los presidentes de las dos compañías implicadas, Rodolfo Martín Villa e Íñigo de Oriol, con el vicepresidente y ministro de Economía, Rodrigo Rato, se ha puesto de manifiesto que el Ejecutivo no va a modificar sustancialmente las limitaciones impuestas por el Tribunal de Defensa de la Competencia (TDC) a la integración.

Ante esas manifestaciones se han sucedido las reuniones para analizar la actual situación, ya que los máximos responsables de la macrofusión han considerado siempre que el Ejecutivo suavizaría las condiciones, como ha realizado en ocasiones anteriores.

Sin embargo, todavía quedan días para los contactos, ya que el Gobierno va agotar el plazo legal (el 9 de febrero) para anunciar su posición, aunque el Consejo de Ministros prevé analizar hoy el informe del Tribunal de la Competencia.

Endesa e Iberdrola no aceptarán la fusión con limitaciones que se traduzcan en la creación de una empresa menor que el líder eléctrico. Se considera que se trataría de una transacción imposible de presentar a los accionistas, y ese argumento sería defendido por los presidentes en sus consejos de administración. Martín Villa reiteró ayer que han admitido desde el principio que una empresa más otra no sumen dos, pero lo que no pueden permitir es que el resultado sea 0,8.

Punto clave

Y ha solicitado al Gobierno que base sus inminentes decisiones sobre la integración en el decreto del pasado junio sobre medidas liberalizadoras, que pone el tope en cuota de generación por encima del 40% y no en el 35% propuesto por el tribunal que preside Gonzalo Solana. "No ha pasado tanto tiempo como para cambiar de criterio", añadió Martín Villa. Fuentes consultadas estiman que la operación saldrá adelante si el Gobierno no incluye esa reducción en sus decisiones, ya que ese punto se ha convertido casi en la clave.

La Comisión Nacional de la Energía admitía "que la entidad resultante mantenga una capacidad de producción en el sistema eléctrico peninsular igual a la que en el momento de la fusión tenía Endesa".

Pese a las incertidumbres que han aflorado en esta semana, en medios del sector se estima que el proyecto ha avanzado demasiado para ahora dar marcha atrás, a no ser que los máximos responsables de las compañías no consigan convencer al Gobierno para que mejore, aunque sea ligeramente, las recomendaciones del tribunal.

Martín Villa ha manifestado en diversas ocasiones que cree posible compaginar los intereses que defiende el Gobierno (la competencia) con los de las empresas y sus accionistas.

Las dos eléctricas también han advertido a los representantes del Ejecutivo sobre las previsibles consecuencias de la renuncia a la fusión. Y especialmente sobre la vulnerabilidad de la eléctrica vasca, cuya relación de precio y posición en el mercado sería muy atractiva para las empresas extranjeras que quieren tomar posiciones en el mercado energético español, como se demuestra con las ofertas por Cantábrico.

Incluso su presidente, Íñigo de Oriol, ha avisado que se vería obligado a tomar la iniciativa para encontrar un aliado en el exterior para su compañía. Por el contrario, la operación supondría la creación de una empresa con capacidad para ser una de las cuatro primeras en el conjunto del mercado europeo y con sede en España.

Aunque los responsables del Gobierno han optado, por ahora, por transmitir que no pueden revisar las líneas básicas del informe de TDC, fuentes consultadas señalan que sí admitirá una ampliación del plazo para la desinversión de activos, que el citado organismo ha fijado en seis meses.

Desinversiones

En relación a este tema, Martín Villa señaló ayer que el criterio del tribunal puede ser acertado, pero de ejecución imposible.

Por otro lado, la Comisión Europa, aunque está de acuerdo con el Gobierno sobre los problemas que podrían originarse por elevadas operaciones de intercambio de activos con otros grupos europeos, se mostrará contraria a una discriminación por parte de las autoridades españolas hacia empresas comunitarias, como ya ha señalado en el caso de la intención de EDP de entrar en el capital de Cantábrico.

El presidente de la Junta de Andalucía, que ayer se reunió con los presidentes de Endesa e Iberdrola para conocer el impacto de la fusión en la comunidad andaluza, trasmitió a Martín Villa y Oriol su interés por retener en manos de "capital andaluz" las desinversiones que el nuevo grupo pueda realizar en Andalucía, según fuentes del Gobierno andaluz.

De la petición de Manuel Chaves se interpreta que las cajas de ahorros andaluzas podrían entrar en el negocio eléctrico andaluz, informa Rosa Coronillas.

Chaves, que volverá a entrevistarse con los presidentes de Endesa e Iberdrola cuando se conozca la decisión del Gobierno sobre la integración de las dos eléctricas, también reclamó que se mantenga el empleo que actualmente sostiene Endesa en Andalucía.

 

BBK tiene ya el 7,5% de la empresa que preside Íñigo de Oriol

La Bilbao Bizkaia Kutxa (BBK) ha ido ganando peso en Iberdrola a lo largo del año 2000 y asentado su posición como uno de los principales accionistas de referencia. El último trimestre del pasado ejercicio, la entidad de ahorro vizcaína presidida por José Ignacio Berroeta invirtió algo más de 19.500 millones de pesetas en comprar en Bolsa un 1,5 del capital de la eléctrica. El precio medio de adquisición fue de 14,25% euros (2.371 pesetas) por acción.

Este incremento de participación tuvo su inició en mayo de 2000. Entonces BBK controlaba un 5,01% de Iberdrola. Cuatro meses después anunciaba que su posición ya había subido al 6%. Hoy, sus intereses en Iberdrola suman más de 100.000 millones de pesetas y le dan el 7,5% del capital. BBK se sitúa tras los fondos de inversión norteamericanos, que no tienen presencia en el consejo, y el BBVA, con cerca del 10% y que cuenta con varios consejeros en el máximo órgano de gobierno de la empresa dirigida por Íñigo de Oriol. La posición de BBK le coloca en una buena situación, se materialice o no la fusión con Endesa.

La integración le daría cerca de un 4% del accionariado de la nueva sociedad. BBK ha defendido una fusión siempre que mejore el actual estatus de Iberdrola dentro del sector y que defienda los proyectos energéticos que se van a desarrollar en el País Vasco. Así que la postura que adopte la caja sobre la integración se presenta fundamental.

De no producirse la unión con Endesa, BBK también podría jugar bien sus cartas. Su, de momento, 7,5% de Iberdrola le permite conocer de primera mano casi todos los planes en los que pueda ser protagonista la empresa vasca. Por su parte la portuguesa EDP, con un 3% de Iberdrola, ya ha anunciado su intención de salir del capital de Iberdrola. Esta estrategia podría variar si finalmente no va adelante la fusión y depende también del desarrollo final de Hidrocantábrico.

 

La eléctrica vasca y BBVA se reparten en IBV 30.000 millones

El BBVA e Iberdrola han llenado bien el zurrón de los beneficios tras pactar el reparto de dividendos en Corporación IBV. La entidad financiera y la eléctrica vasca engordarán cada uno su cuenta de resultados en 15.000 millones, lo que supone el 55% de los 54.500 millones de pesetas de números negros conseguidos por IBV.

Corporación IBV, grupo industrial controlado al 50% por Iberdrola y BBVA, cerró el año pasado con un beneficio neto de 54.000 millones de pesetas, de los cuales 18.853 fueron resultados ordinarios, buena parte de los cuales fueron conseguidos por Gamesa. El resto del beneficio procedió de los 47.000 millones de pesetas de plusvalías brutas obtenidas con la venta de su participación en Autopista Vasco Aragonesa y la salida a Bolsa de un parte de su participación en Gamesa. La facturación consolidada de Corporación IBV ascendió, el pasado ejercicio, a 287.000 millones de pesetas.

Las previsiones del grupo industrial de Iberdrola y el BBVA para 2001 es alcanzar unas ventas de 359.518 millones de pesetas, un 25% más que en 2000, con un beneficio ordinario, es decir sin plusvalías, de 30.762 millones de pesetas. IBV integra a 14 empresas y emplea a 7.842 personas en plantas y oficinas repartidas por España, Brasil, Alemania, Portugal, Argentina, Colombia, México, Puerto Rico, Venezuela, China e India.

Salida a Bolsa de Keon

Corporación IBV tiene previsto mantener su línea de desarrollo y crecimiento a lo largo de este ejercicio. Para ello ha sentado las bases para reorganizar en dos patas su división de tecnologías de la información. Así ya tiene avanzado el diseño para fusionar Keon, Centrisa y Teleinformática, participadas al 100%. La fusión tiene como objetivo afrontar proyectos de mayor dimensión, conseguir economías de escala en el desarrollo de nuevos productos, cerrar alianzas estratégicas y, finalmente, sacarla a Bolsa. El ejemplo a seguir para salir al mercado de valores es Gamesa. El presidente del grupo industrial considera que Gamesa "es la demostración de cómo acoge el mercado el modelo de gestión de IBV que aporta a sus empresas planes de gestión contrastados".

La otra pata de esta división será la sociedad que nazca de la fusión de Landata y Payma, un proceso que está culminado.

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