Detenido en Francia uno de los supuestos secuestradores de Revilla
13 años después del secuestro sufrido por el empresario soriano Emiliano Revilla, uno de los más largos en la historia de ETA, ha sido detenido en Francia uno de sus presuntos captores. Antonio Gabiola, 44 años, está acusado, además, de cuatro asesinatos.
La policía judicial francesa detuvo a primera hora de la mañana de ayer al presunto etarra Antonio Gabiola, veterano miembro del comando Madrid. Fue localizado en su domicilio en la localidad de Arudy, cercana a la estación invernal de Guret, en el Pirineo francés.
El supuesto terrorista está relacionado, entre otros delitos, con cuatro asesinatos y dos secuestros, uno de ellos el del industrial soriano Emiliano Revilla, realizado por ETA en 1988. Fue liberado tras el pago del rescate y después de permanecer 249 días en cautiverio.
El detenido, que portaba 30.000 francos y documentación falsa a nombre de un ciudadano español, fue trasladado a las dependencias que la División Nacional Antiterrorista francesa tiene en la localidad de Pau, junto a su mujer, María Victoria Fenández, quien se encontraba en la casa con su hijo de cinco años cuando se produjo la operación.
La policía registró la casa alquilada donde reside la pareja, aunque no desveló el resultado de las investigaciones. La operación, en la que también intervino la Guardia Civil, comenzó a prepararse el pasado 20 de enero, cuando las fuerzas de seguridad del país vecino detectaron en la frontera un vehículo con matrícula española que pertenecía a una persona relacionada con el entorno familiar del presunto etarra.
Tras constatarse que el coche no cruzó la frontera de vuelta a España, la policía gala localizó el vehículo en la localidad de Bilheres. A partir de ese momento, los servicios de información comenzaron a trabajar conjuntamente hasta encontrar el paradero de Gabiola.
Tareas de enlace
Según fuentes policiales consultadas por Europa Press, Gabiola efectuaba en los últimos tiempos tareas de enlace de la banda terrorista entre España y Francia.
El detenido nació en Lequeitio en 1956 y a los 23 años pasó a formar parte de un comando legal de ETA que actuaba en las provincias de Guipúzcoa y Vizcaya.
Con este comando participó en el secuestro del director del Banco de Bilbao en Santurce, llevado a cabo el 28 de febrero de 1980, y en el posterior atraco de la entidad, donde los terroristas lograron un botín de cinco millones de pesetas. También, el 14 de junio del mismo año, se le responsabiliza del atentado contra el presidente del Colegio de Farmacéuticos de Vizcaya, José María Lecea. En ese mismo mes, escapó de su domicilio tras la detención en Francia de Arrugaeta San Emeterio. El 7 de julio de 1982, Gabiola tomó parte en el intento de asesinato de un empresario en Tolosa.
A finales de enero de 1985 se integró en el comando Madrid, junto a Ignacio Aracama Mendía, José Luis Urrrusolo Sistiaga, Rosario Delgado Iriondo y Venancio Sebastián Horcajo. En este operativo, participó presuntamente en el asesinato, el 19 de febrero de 1985, del director del Banco Central, Ricardo Tejero Magro, y logró huir con el resto de los miembros del comando a Francia, salvo Sebastián Horcajo, quien fue detenido. El 12 de junio de 1985, el comando Madrid asesinó al coronel auditor del Ejército de Tierra Vicente Romero González, al conductor del coche oficial de éste, Juan García Jiménez, al artificiero de la Policía Esteban del Amo García, y provocó heridas a otro agente.
Malestar en la patronal
El presidente de la Confederación de Empresarios de Vizcaya, José María Vázquez Eguskiza, censuró ayer la falta de comunicación existente entre los partidos políticos vascos y se preguntó "qué se puede esperar de los resultados de unos posibles comicios" con un clima previo como el existente.
Por otra parte, el secretario general de la patronal vizcaína, Francisco Javier Azpiazu, reconoció ayer que ETA mantiene en la actualidad su extorsión sobre el empresariado de Vizcaya, aunque aseguró que la gran mayoría de los chantajeados se niegan a pagar a la organización el denominado impuesto revolucionario.
El representante empresarial afirmó que desconoce si el chantaje económico de la banda terrorista se ha intensificado en los últimos tiempos fruto de la ofensiva etarra iniciada tras la ruptura de la tregua y si se ha extendido a profesionales con negocios más modestos.