¿Son caros los fondos de inversión españoles?

¿Son caros los fondos de inversión españoles?

Las comisiones son más elevadas, pero a diferencia de en EE UU, ya incluyen el servicio asesoramiento

El debate sobre las comisiones de fondos está atrayendo mucha atención. ¿Se pagan comisiones elevadas en fondos de inversión? ¿Qué nivel de comisiones podría considerarse alto? ¿Son más caras las comisiones de fondos españoles que las de fondos internacionales? ¿Mifid hará que bajen las comisiones de gestión o será la llegada de ETFs a España?

Vamos a empezar por la primera cuestión. Jack Bogle, el fundador de Vanguard, la gestora más grande del mundo cuyo éxito se basó en lanzar fondos indexados con comisiones baratas, no se cansó de repetir: “Invirtiendo, lo que ganas es lo que no pagas”. Sin duda, la estrategia de lanzar fondos indexados con comisiones bajas en un mercado difícil de batir, como el americano, ha hecho que hoy cuente con más de un 20% de cuota del mercado americano y más del 10% del mundial, casi el doble que la segunda gestora del mundo: Fidelity. Sin embargo, no deja de ser irónico que, tras sufrir una competencia feroz en precios por parte de los ETFs emitidos por la filial de gestión pasiva (Ishares) de su competidor BlackRock, Vanguard empezara a defender la gestión activa y en 2016 ha captado más en este segmento que cualquier otra gestora especializada en gestión activa.

En general en la industria de fondos, las comisiones medias han bajado por el mayor volumen de patrimonio en fondos pasivos y la presión que esta tendencia ha ejercido sobre el resto de fondos. Sin embargo, una parte de la industria ha conseguido mantener sus comisiones y ha estado justificado por la buena evolución de su valor liquidativo (neto de comisiones). Por ejemplo, en 2016, un fondo mixto agresivo global muy conocido con comisiones que podrían considerarse elevadas (los gastos totales superaron en la clase de distribución el 3%) batió al índice mundial con menor volatilidad. No ha habido reembolsos en ese fondo, a pesar de sus comisiones. Los inversores han debido aplicar el lema: “no mires lo que pagas, mira lo que recibes”.

Entonces, la pregunta siguiente sería, ¿qué nivel de comisiones podría considerarse elevado? No existe un nivel único a partir del cual podamos decir que estamos pagando de más, depende del tipo de producto, del alfa que aporte la gestión y de cómo lo valore cada uno. En los fondos de inversión comparas la evolución del valor neto de todo gasto y comisión. Por lo tanto, comparando fondos homogéneos por nivel de riesgo y tipo de inversión, si uno con más gastos lo hace mejor, habrá merecido la pena, ¿no?.

¿Son más caras las comisiones en España que en EE UU o en Luxemburgo? También ha habido debate sobre el exceso de comisiones que se paga en España frente a la industria americana. Es verdad que, de media, las comisiones son más caras pero conviene aclarar aspectos que distinguen nuestra industria de la suya y que explican en parte estas diferencias. La primera ya la hemos comentado, la gestión pasiva en EE UU baja mucho la comisión media. Esta gestión está muy justificada para el mercado americano porque su índice está muy bien diversificado (indexarse al mercado español no hubiera sido una buena idea estos años). Segundo, en la industria anglosajona, en general, el servicio de asesoramiento se cobra aparte del de gestión. En España y en otros países europeos, hasta ahora, no se cobraba por asesorar, con la comisión de gestión el inversor pagaba la gestión, el asesoramiento y los costes operativos de suscripción, reembolso y traspaso.

Para intentar aislar el efecto de la gestión pasiva, principalmente en su mercado, he hallado con datos de Morningstar la comisión media en fondos de renta variable internacional (para los americanos, es decir no EE UU) con la de los fondos de renta variable domiciliados en España. Comisión media ponderada por patrimonio del 1% para este tipo de fondos domiciliados en EE UU y un 1,48% para los españoles. Si tenemos en cuenta que no se cobra por asesoramiento, no parece tan diferente.

Probablemente con Mifid II cada vez más empresas de servicios financieros cobrarán por asesorar dónde invertir y en sus recomendaciones incluirán productos más baratos o aquellos caros que demuestren aportar valor. Sumando el total pagado puede que el inversor no ahorre dinero, pero la competencia entre entidades hará que haya más calidad de gestión.

Marta Díaz-Bajo es directora del departamento de Análisis de Fondos de atl Capital.

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