Las claves: el cerebro de SpaceX, el cuerpo de Tesla y el control de Musk
El magnate tecnológico estudia unir sus empresas en lo que sería la mayor fusión de la historia
El gurú tecnológico Elon Musk confirmó el martes que dos comités de consejeros independientes estudian la fusión de sus mayores empresas, SpaceX y Tesla. Juntas valen 3,6 billones de dólares, lo que las convertiría en la quinta cotizada mundial, tras Nvidia, Apple, Alphabet y Microsoft. Gracias al supervoto de SpaceX, Musk pasaría de tener el 20% de Tesla a controlar el 56% de los votos del conjunto. Quizá los grandes perjudicados serían los accionistas de Tesla que verían diluida su participación y perderían capacidad de contrapeso.
La lógica industrial existe. Musk sostiene que uno de los grandes valores económicos de la IA estará en robots que trabajen. De esta forma, Tesla desarrolla los cuerpos, el robotaxi y Optimus, mientras SpaceX aporta el cerebro, con Grok y los centros de datos Colossus. Un único balance facilitaría financiar los 18.000 millones trimestrales que SpaceX invierte para entrenar sus modelos de Superinteligencia. Choca, eso sí, con la promesa de Musk de que pronto la IA se dirigirá sola y él podrá jubilarse. Entonces, ¿para qué tanta concentración de poder?
Danone y su empeño en innovar en el yogur de toda la vida
Danone lleva años a la vanguardia del yogur. Quizá por eso, su presidente para Europa, Oriente Medio y África, Pablo Perversi, asegura no fijarse en las marcas blancas, que, tras la crisis inflacionaria de 2022-2023, copan alrededor del 70% del mercado del yogur natural. Según él, copian y bajan precios, pero no marcan tendencias ni aportan novedades. Danone, entretanto, explora las bebidas vegetales, el kéfir y los productos proteicos. Quién sabe si la sociedad cambiará lo suficiente para que estos yogures, con cierto aire de alimento de astronauta, acaben sustituyendo comidas y convirtiéndose en los yogures clásicos.
Incidentes simultáneos en la nueva edad de oro de las ciberestafas
El mismo día que la Comisión Europea ha abierto una investigación para averiguar si Booking ha sido suficientemente cuidadosa a la hora de evitar estafas en su plataforma, circula por WhatsApp un mensaje que invita a votar por una niña en un concurso de baile. El enlace conduce a una web fraudulenta que permite a los delincuentes hacerse con las cuentas de sus víctimas.
Ambos fraudes explotan la confianza que los usuarios depositan en las plataformas digitales y en las personas con las que interactúan. Y todo esto sucede en plena edad de oro de las ciberestafas, impulsada por una inteligencia artificial que permite sofisticar los engaños, automatizar ataques y facilitar incluso la reproducción de herramientas informáticas mediante ingeniería inversa.
La frase del día
No hay injerencia extranjera visible en los acontecimientos que se han producido. En cambio, sí hay una manipulación extranjera de la información posterior, que ha dado lugar a comentarios tan inaceptables como estúpidosEmmanuel Macron, presidente de Francia
La importancia de admirar, aunque sea a la persona equivocada
Javier Milei ha venido a Madrid, entre otras cosas, a reunirse con uno de sus ídolos económicos, el español, Jesús Huerta de Soto. El presidente argentino conoció a este catedrático de la URJC a través de sus vídeos. Cayó rendido, según contó después, al escuchar sus teorías anarcocapitalistas en vídeos de YouTube. Desde entonces, no ha escatimado en elogios hacia quien considera uno de sus grandes mentores.
Huerta de Soto es un multimillonario, rentista en el gran sentido de la palabra, heredero de una aseguradora y defensor de unas ideas ultraliberales que seguramente no gustarán a mucha gente. Pero hay que reconocer una cosa: ver a una persona tan agotadoramente soberbia como Milei admirar a otra es una señal positiva. Incluso si no admira a la persona adecuada.