Ir al contenido

Las claves: Marruecos y la paradoja de la economía de dos velocidades

Unas cifras macroeconómicas positivas no siempre se traducen en una mejora de la calidad de vida de los ciudadanos

Menores migrantes en Ceuta, el pasado lunes. Reduan (EFE)

La llegada masiva de migrantes a Ceuta el pasado 30 de julio deja varias conclusiones, y ninguna positiva. Para entender las causas de que más de 70.000 personas se organizaran para cruzar en masa la frontera, además de factores políticos, hay que detenerse en la realidad económica de Marruecos. Pese al crecimiento del país, con un potente desarrollo de la industria automotriz y aeronáutica, materializado en relucientes estadios, la situación financiera de la población, especialmente de los jóvenes, sigue siendo dramática.

Esta situación comparte algunos rasgos con España –donde los datos, eso sí, son mucho mejores– y hace reflexionar sobre cómo un país puede moverse a dos velocidades completamente distintas. Las cifras macro, de las que los gobernantes suelen estar muy pendientes, que dejan grandes cifras de recaudación, pueden ser deslumbrantes. Sin embargo, no siempre se produce el salto a la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos. Ya hemos visto las catastróficas consecuencias que esta asimetría ha provocado en Marruecos y, a juzgar por la ola de insurrecciones juveniles que se esparcen por el hemisferio sur, podrían no ser las últimas.

Una medida de transparencia sin la precisión suficiente

Desde el pasado día dos, todos los textos que hayan pasado por Claude, aunque haya sido solo en labor de edición, llevarán una marca de agua oculta que permita identificarlos. La medida está pensada para cumplir con el Código de Transparencia de la UE.

Hay ámbitos en los que la IA puede ser regulada. La pregunta es si esta medida, que no resolverá ninguno de los potenciales peligros que podría conllevar esta tecnología, sea la adecuada. Bien empleada, la IA puede disparar la productividad y liberar a los trabajadores de tareas mecánicas, para dedicarse a labores más creativas. Una marca de agua no discrimina el buen uso del mal uso.

Los empleados de Airbus se ven fuertes para mantener el pulso

El conflicto laboral entre Airbus y sus empleados se ha enquistado. El pulso comenzó con la convocatoria de una huelga que tenía como principales reivindicaciones la recuperación del poder adquisitivo perdido desde la pandemia y el mantenimiento de dos días de teletrabajo semanales. Se alcanzó un acuerdo con la compañía, pero la plantilla lo rechazó. La negociación se retomará el 20 de agosto.

La plantilla es consciente de que Airbus ha aumentado un 47% su beneficio en el primer semestre, impulsada por el auge del gasto europeo en defensa, y ha recibido importantes contratos en España. La empresa se ha mostrado en todo momento partidaria del diálogo, pero sus buenos resultados también ofrecen a los trabajadores argumentos para reclamar una mejora de sus condiciones.

La frase del día

No podemos construir una nueva Hungría basada en la venganza
András Baka, presidente de Hungría

Los consumidores no se ponen quisquillosos con los diamantes

La aparición de los diamantes sintéticos está haciendo temblar a los vendedores tradicionales de esta piedra. Las réplicas son casi indistinguibles a simple vista. Los consumidores no han tardado mucho en darse cuenta, y el resultado es que los diamantes naturales de 0,5 y un quilate han perdido la mitad de su valor desde comienzos de 2023.

Este es un valioso ejemplo de que el valor de un objeto no se mide por sus características objetivas, sino por su escasez. Pero también que la escasez (los diamantes naturales siguen sin poder ser replicados con exactitud) no es suficiente para mantener el precio de un producto. El sueño de los alquimistas parece más cerca de realizarse, lo que, por otro lado, se convierte en la pesadilla terrorífica de los vendedores de diamantes.

Archivado En