Reequilibrio inmobiliario
El repunte de las compraventas de viviendas en junio interrumpe cinco meses de caídas
El mercado inmobiliario busca un nuevo equilibrio en un contexto general que poco ayuda a obtener un resultado equilibrado. Los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística, publicados el viernes, muestran un leve repunte de las compraventas en junio, el primero tras cinco meses de retrocesos. En conjunto, pese a todo, el primer semestre deja algo más de 347.000 operaciones cerradas, un 2,6% menos que en el mismo periodo de 2025.
No son cifras fáciles de interpretar porque contienen señales a menudo contradictorias. Un crecimiento en el sexto mes tras un tiempo en que la tónica era la contraria. Una cifra acumulada de enero a junio que apunta a la ralentización respecto al año pasado, pero que en términos históricos sigue siendo excepcionalmente elevada. Y un mercado, esta quizás es la mayor certeza, pero no halagüeña, que sigue reposando excesivamente en la vivienda libre y de segunda mano.
Los analistas interpretan mayoritariamente que el sector ha llegado a un punto de inflexión. Y que tras la euforia del año pasado hemos pasado a una fase de corrección. Pero ese aterrizaje suave se basa en principios que reflejan algunas deficiencias estructurales: resumidamente, que los precios han llegado a un punto en que muchos hogares ya no pueden asumirlos, y si se resisten a bajar es porque la monumental crisis de acceso a la vivienda mantiene la demanda elevada, aun a costa de la sostenibilidad financiera de muchas familias.
Por otro lado, la historia demuestra que una corrección económica que empieza de forma suave no excluye sustos inesperados. Así que convendría aprovechar estos tiempos de relativa placidez que atraviesa el sector para encarar sus problemas de raíz, antes de que sea demasiado tarde.
Y las propias cifras del INE, aunque se trata de una estadística relativamente limitada, dan pistas de esos problemas mayores. No es normal que en un mercado con déficit de vivienda (750.000 casas, según la última estimación del Banco de España), tan solo una de cada cinco compraventas sean de inmuebles de nueva construcción. Y mucho menos que solo una de cada diez operaciones sean de vivienda protegida, en una sociedad donde la vivienda se ha convertido en el mayor problema vital de cientos de miles de hogares.
Urge, por tanto, una acción más decidida para aumentar la producción de vivienda, como llevan años reclamando las compañías del sector. Y también para que lleguen casas al mercado con un precio que puedan pagar los ciudadanos.