Las claves: una evitable cadena de errores que al final pagará el bolsillo del ciudadano
El coste derivado del proyecto Castor, que nunca llegó a funcionar, ronda los 1.700 millones
El coste de clausurar el proyecto Castor (que más bien parece una venganza de la Madre Naturaleza) ascenderá a 330 millones de euros. En total, la factura que pagarán los ciudadanos por este almacén de gas que nunca llegó a entrar en funcionamiento rondará los 1.700 millones. Además, hay que sumar los daños materiales que causaron los cientos de microseísmos en las poblaciones cercanas, que llevaron a la decisión de paralizar la planta.
En este proyecto se encadenaron varios errores. Es evidente que se subestimó el riesgo sísmico asociado a una infraestructura de estas características y que no se atendieron las advertencias del informe que el Observatorio del Ebro elaboró unos años antes de su puesta en marcha. Pero quizá lo más grave fue la inclusión de una cláusula que reconocía a la empresa adjudicataria –Escal UGS, cuyo principal accionista era ACS– el derecho a ser indemnizada incluso en caso de que hubiera negligencia por su parte. Parece que el historial de decisiones erróneas en materia de planificación energética que acaban sin responsables y cuya factura terminan asumiendo únicamente los ciudadanos viene de lejos.
Multiverse vuelve a demostrar que tiene una idea potente entre manos
Multiverse ha anunciado una nueva ronda de financiación de hasta 500 millones de euros, con una valoración pre-money de cerca de 1.500 millones, que la consolida como uno de los nuevos unicornios españoles. La propuesta de Multiverse es ilusionante: apuesta por optimizar la eficiencia de la infraestructura de la IA. Una de sus tesis es que las próximas generaciones de inteligencia artificial no necesitarán grandes centros de datos para funcionar y que podrían ejecutarse desde el propio dispositivo, por ejemplo, un smartphone. La idea es prometedora, y que reciba este respaldo de los inversores es una buena noticia.
El Gobierno se ve obligado a retrasar su medida estrella
El Gobierno retrasa el real decreto ley de vivienda hasta después del verano. El motivo es que no cuenta con el apoyo suficiente de sus socios de investidura, divididos en cuestiones tan sensibles como la reforma de la ley del suelo o los incentivos fiscales. Aunque el Ejecutivo se muestra optimista sobre un acuerdo “amplio y transversal”, aún no ha dado con la fórmula que contente las peticiones de todos los grupos. En un contexto de emergencia habitacional, los políticos deberían asumir la responsabilidad de dar respuesta a una de las mayores preocupaciones de la ciudadanía. Este decreto aspira a destensar un mercado tan disfuncional como el de la vivienda. Un acuerdo amplio en la materia requiere altura de miras por encima del cálculo partidista.
La frase del día
Nos gusta pensar que todo el que crea es brillante, pero si ves los anuncios de TV esta semana, la mayoría son malísimos. El 95% de la gente no produce gran cosa creativa u original. Así que ¿por qué no dejar eso a máquinas rápidas y eficientes y que los genios se encarguen del otro 5%?David Jones, fundador de Brandtech
Mascotas publicitarias, ricos...y más ricos, en ‘La velada’ de Ibai
Otro año más, La velada del año de Ibai Llanos ha sido un éxito. Ha llenado La Cartuja con entradas de alrededor de 100 euros y ha alcanzado un pico de más de ocho millones de espectadores, aunque un poco por debajo del récord del año pasado. Cuesta encontrar coherencia en la lógica que explicó el trasvase de audiencia de la televisión tradicional a internet. Los creadores de contenido surgieron como alternativa cercana a las celebrities: jóvenes en pijama que jugaban a la play desde su habitación. Hoy son tan o más ricos que las antiguas estrellas, y formatos como La velada reproducen la misma omnipresencia de la publicidad y la misma distancia con el público que caracterizaban a los programas de siempre. Resulta que la nueva tele se parece mucho a la vieja tele.