Las claves: los imprevisibles efectos de la apuesta de China por el código abierto de la IA
El país asiático acelera para competir con Estados Unidos en la carrera de la inteligencia artifical
China quiere competir con Estados Unidos en inteligencia artificial apostando por el código abierto y por la colaboración internacional. No se trata de altruismo: el país asiático es consciente de que va por detrás del norteamericano en esta tecnología, en parte porque no tiene acceso a los chips más avanzados, y prefiere que los desarrolladores utilicen su software para mejorarlo, al tiempo que debilita la ventaja competitiva de los sistemas de pago de Anthropic o ChatGPT.
El sistema operativo Linux, de código abierto, hizo mucho daño a Microsoft y el negocio de Windows –el objetivo era también la soberanía tecnológica respecto a EE UU–, pero la firma fundada por Bill Gates pasó a centrarse en la infraestructura para la nube y en alquilar software como servicio, al margen del sistema operativo. Si la idea de Pekín triunfa, no tiene por qué significar que la inteligencia artificial se vuelva totalmente gratuita, sino que la rentabilidad se obtenga de otro modo. Pero es una señal suficientemente importante de lo difícil que es predecir la evolución de esta tecnología y de su impacto económico.
Ryanair encaja el golpe del combustible mejor armada que sus rivales
Los resultados trimestrales de Ryanair reflejan el impacto que la inestabilidad geopolítica está teniendo sobre el sector aéreo. La aerolínea transportó a más pasajeros que hace un año, pero aun así vio caer su beneficio por el encarecimiento del combustible y la necesidad de rebajar las tarifas para estimular una demanda más cautelosa ante la incertidumbre. Pese a ello, la compañía no parece tener motivos para una preocupación excesiva; parte con ventaja frente a sus competidores gracias a su política de cobertura de combustible, que le permite amortiguar mejor las subidas del queroseno y proteger sus márgenes durante más tiempo.
Letterone mira al Golfo y a la India para huir del estigma
Letterone, el grupo inversor dueño de los supermercados Dia, ha anunciado que no realizará nuevas inversiones de calado en Estados Unidos, la Unión Europea y Reino Unido mientras sigan vigentes las sanciones contra dos de sus principales accionistas, Mijaíl Fridman y Petr Aven. Mantendrá sus activos actuales, pero centrará su crecimiento en el golfo Pérsico y la India.
Aunque la dirección se desmarca de lo que califica como “guerra ilegal” de Rusia, conviene recordar que Fridman y Aven amasaron sus fortunas al calor del régimen de Putin. Fueron figuras clave de Alfa Bank, el mayor banco privado del país y parte del entramado financiero del Kremlin. Condenar la guerra por escrito no equivale necesariamente a romper con el sistema del que se beneficiaron durante dos décadas.
La frase del día
A algunas personas les gustará planificar su viaje solo con la IA y ahí estaremos, pero mucha gente disfruta del proceso de planificar un viaje. De hecho, la gente es más feliz cuando está planificando el viaje, incluso más feliz que cuando está de viajeAriane Gorin, consejera delegada de expedia
El círculo vicioso de no saber comer, la obesidad y los fármacos contra ella
Los medicamentos como Ozempic están suponiendo una auténtica revolución en la dieta de muchos ciudadanos, especialmente en Estados Unidos, y las empresas del sector intentan aprovecharlo usando la marca GLP-1, la hormona que libera el cuerpo al comer, para promocionar sus productos. La capacidad de la industria alimenticia para venderse siempre como lo más saludable nunca deja de sorprender; a estas alturas, sin embargo, el consumidor debería estar avisado de las múltiples trampas que esconden las etiquetas. Comer basándose en lo que le sienta bien a uno no es fácil, y de hecho es lo que explica en bastantes casos (no en todos, desde luego) los problemas de obesidad, que llevan, a su vez, a consumir los fármacos contra ella.