Sky e ITV encienden la mecha de más fusiones en los medios europeos
La venta de parte del negocio de ITV a la unidad de Comcast podría reactivar un mercado largamente estancado
Los artífices de operaciones de medios en Europa nunca andan escasos de ideas, aunque muy pocas de las combinaciones propuestas llegan a buen puerto. Eso podría cambiar ahora que ha caído una pieza clave: la unidad de medios y entretenimiento (M&E) de ITV. Sky, propiedad de Comcast, tenía puesta la vista en el negocio desde al menos el año pasado, y ayer confirmó que la compra sigue adelante por un valor de empresa de hasta 1.600 millones de libras (1.900 millones de euros).
La primera pregunta, desde luego, es si la propia “SkyTV” logrará cruzar la línea de meta. Los analistas calc...
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Los artífices de operaciones de medios en Europa nunca andan escasos de ideas, aunque muy pocas de las combinaciones propuestas llegan a buen puerto. Eso podría cambiar ahora que ha caído una pieza clave: la unidad de medios y entretenimiento (M&E) de ITV. Sky, propiedad de Comcast, tenía puesta la vista en el negocio desde al menos el año pasado, y ayer confirmó que la compra sigue adelante por un valor de empresa de hasta 1.600 millones de libras (1.900 millones de euros).
La primera pregunta, desde luego, es si la propia “SkyTV” logrará cruzar la línea de meta. Los analistas calculan que la operación creará una empresa que controlará en torno a un 70% del mercado publicitario televisivo británico. Sin embargo, esa cuota probablemente se reduzca bastante si la definición de televisión se amplía para incluir los servicios de streaming y YouTube. La consejera delegada de ITV, Carolyn McCall, habló ayer de un proceso regulatorio de entre 12 y 18 meses. Ella y la jefa de Sky, Dana Strong, están poniendo a prueba, implícitamente, los límites de la nueva postura británica, más favorable a las fusiones.
Supongamos, por ahora, que McCall y Strong han interpretado bien el clima regulatorio. Una venta completada dejaría en pie una ITV Studios cotizada, conocida por programas como Hell’s Kitchen y Love Island. Los analistas de Bernstein han valorado esa división en 2.400 millones (2.800 millones de dólares), deuda incluida. Con ese tamaño, es posible imaginar al grupo que le quede a McCall tanto como depredador como presa en fusiones y adquisiciones.
A principios del año pasado, Reuters informó de que RedBird IMI, respaldada por Abu Dabi, mantenía conversaciones con ITV sobre una fusión de sus respectivos negocios de producción. Se informó más tarde de que la francesa Banijay también había sondeado la división. Sin embargo, la propia ITV Studios ha mostrado en los últimos años apetito por las adquisiciones, comprando o adquiriendo participaciones mayoritarias en productoras como Hartswood Films y Moonage Pictures. Mediawan, de capital privado, podría figurar eventualmente en la lista de objetivos de McCall.
La segunda gran área de posibles fusiones y adquisiciones futuras tiene que ver con la Sky recién ampliada. Su propietaria, Comcast, está separando sus redes de cable y banda ancha de su división de emisión y streaming. Esta última, llamada NBCUniversal, albergará a Sky, por la que Comcast pagó de más en 2018. Una pregunta es si el negocio europeo de televisión de pago y streaming pertenece para siempre a un grupo centrado en EE UU. Si NBCUniversal termina cotizando con un descuento respecto a la suma de sus partes, podría tener sentido desprenderse de Sky mediante una venta o una escisión.
Alternativamente, si Netflix u otro gigante mediático estadounidense termina lanzándose sobre NBCUniversal, algo que parece plausible, puede que Sky no entre en los planes del comprador. Una valoración conservadora de Sky en solitario ascendería a 10.000 millones de dólares (9.000 millones de euros), calculamos a partir del múltiplo de cotización de ITV. Es una cifra considerable en términos de medios europeos, lo que hace más plausible una escisión que una venta directa a competidores regionales como MFE-MediaForEurope, de la familia Berlusconi, valorada en 2.200 millones de euros. En cualquier caso, los banqueros del sector de los medios tendrán de sobra de qué hablar en el futuro previsible.
Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías