Las claves: el oscuro origen del diésel marroquí expone la dificultad de sancionar a Rusia
Europa sigue financiando la guerra de Putin para mantener la demanda energética
Las sospechas de que buena parte del diésel que importa España de Marruecos y otros países proviene en última instancia de Rusia alimenta la sensación de que las sanciones occidentales al país euroasiático no son demasiado eficaces. Más de cuatro años después del comienzo de la invasión de Ucrania, las prohibiciones a la energía rusa, en particular al gas, se han endurecido de forma muy lenta; es verdad que es difícil sustituir el suministro de un exportador tan principal, pero la situación expone la paradoja de que se sigue financiando la guerra de Vladímir Putin para mantener la demanda energética de Occidente.
En el caso del diésel marroquí, estas oscuras importaciones, que están en línea con las que se producen desde India a Europa, suponen además una competencia desleal para las refinerías españolas. El problema tiene difícil solución, pues no se puede rastrear el origen de las moléculas de petróleo. Pero sí puede servir para relativizar el efecto material de las buenas intenciones contra ciertas guerras y contra ciertos invasores.
EE UU se apunta al capitalismo de Estado con la inteligencia artificial
La riqueza que generan para sus accionistas las grandes tecnológicas no termina de llegar a la sociedad en su conjunto, y alguna, como OpenAI, ha propuesto entregar un 5% entregar un 5% de su capital al Estado, a través, por ejemplo, de un fondo soberano. Es similar a lo que ya ha hecho el propio Gobierno de Estados Unidos con el fabricante de chips Intel. Que sirva para repartir mejor el crecimiento económico está por ver; por lo pronto, se confirma la tendencia creciente en todo el mundo, también en Europa y China, hacia la intervención del Estado en las grandes empresas, sobre todo las más estratégicas.
Renfe y Talgo entierran el conflicto de los trenes Avril
Talgo y Renfe han cerrado la paz en el conflicto por los 30 trenes de alta velocidad Avril, entregados con más de dos años de retraso. El fabricante asume una penalización de 116 millones, pero logra aplazarla en cómodos plazos entre 2032 y 2037 y retirar las demandas cruzadas. La Bolsa reaccionó con una subida del 4,02%.
El acuerdo combina castigo y compensación. Talgo acepta la sanción pero la paga a partir de 2032, después del vencimiento de la deuda bancaria que acaba de reestructurar. A cambio, Renfe libera en tres meses unos 200 millones en pagos y avales retenidos, y encarga a Talgo la transformación de 15 trenes por 132 millones. Lo que empezó como la mayor amenaza sobre las cuentas de Talgo termina, paradójicamente, aliviando su balance y llenando sus talleres.
La frase del día
La gente está muy enfadada con la situación del país. Pensaban que habíamos prometido un cambio y que nos distrajimos. Deberíamos habernos centrado por completo en el coste de la vida desde el primer díaMorgan McSweeney, ex jefe de gabinete de Keir Starmer, primer ministro británico
La justicia marca el límite entre informar y hacer burla
Atresmedia tendrá que pagar 50.000 euros a la socorrista del vídeo viral La he liado parda. Así lo ha decidido la Audiencia Provincial de Madrid, que considera vulnerado su derecho al honor y a la propia imagen. El tribunal entiende que la mujer dio su consentimiento para aparecer en un vídeo informativo, pero que la compañía traspasó los límites al reutilizar su imagen de forma recurrente, y a menudo con tono burlesco.
Esta compensación reparará una parte del efecto negativo que el vídeo ha debido de tener en la vida de la demandante. Lo paga Atresmedia, aunque en esta clase de mofa colectiva participa toda la sociedad. Por desgracia, la condena no le quitará la etiqueta de encima, ni impedirá que la gente siga diciendo “la he liado parda”.