Las claves: el programa de defensa FCAS debe pasar de la retórica a la práctica
Las diferencias entre Francia y Alemania pueden obligar a una solución de compromiso


Estados Unidos prevé anunciar mañana viernes la reducción de su apoyo militar a Europa para situaciones de guerra, algo que lleva mucho tiempo anticipando, de una forma más diplomática cuando gobernaba Joe Biden, y de otra más estentórea con Donald Trump. Uno de los efectos deseados de esta medida es incentivar el gasto en defensa de los países del Viejo Continente, un gasto que aún irá en buena medida destinado a las empresas del país norteamericano, dado que la tecnología propia no está tan avanzada. Para ponerse al día trabajan los gobiernos y las empresas europeas, en particular en el proyecto FCAS, para crear un caza de combate de sexta generación. Las diferencias entre Francia y Alemania, que aspiran a defender sus respectivas industrias, pueden obligar a una solución de compromiso, con distintas versiones del avión que compartan nube de combate, es decir, sistemas de comunicaciones y de datos. De una forma u otra, resulta imperante que los países se pongan de acuerdo para llevar a la práctica la retórica de la unidad militar europea.
Los bancos vuelven a batallar por el ahorro más conservador
No ha hecho falta que los bancos centrales se pongan a subir los tipos de interés para que las entidades comerciales emprendan una guerra, o más bien una batalla –porque en estos tiempos todo va muy rápido–, por el pasivo de los ahorradores más conservadores, o temerosos, según se mire. Los neobancos, especialmente, están lanzando ofertas sin vinculación a otros productos con intereses de hasta el 3%, que aun así no alcanzan a la inflación.
Se trata de competir con los intereses al alza de la deuda pública, que inciden en el discurso de prudencia de los bancos centrales ante la situación económica.
La conexión fronteriza de la alta velocidad sigue en el limbo
Nueve años después, a una velocidad que no es extraña a los sistemas de justicia, un tribunal de arbitraje de Ginebra (Suiza) ha dado la razón a los Estados español y francés contra la concesionaria TP Ferro, participada por ACS y Eiffage, en relación con la resolución anticipada del contrato de explotación de la línea de tren de alta velocidad entre Figueras y Perpiñán. Reclamaban 915 millones de euros.
El retraso en el desarrollo del Corredor Mediterráneo hundió la rentabilidad del servicio, y las partes pleitearon por determinar a quién correspondía asumir las consecuencias. Lo más decepcionante es que, casi una década después, la conexión de Montpellier a Perpiñán se hace por línea convencional debido a la estrategia gala de priorizar su red interna.
La frase del día
El intento del Gobierno [británico] de que los súper introduzcan límites de precios voluntarios en productos básicos es completamente absurdo. No creo que el Gobierno deba intentar dirigir las empresas; debería intentar comprender mejor cómo funcionanStuart Machin, CEO de Mark and Spencer’s
El nuevo Google será más dinámico, pero también más misterioso
Las páginas amarillas tenían la ventaja, y la desventaja a la vez, de que eran inamovibles. De ellas se pasó a los buscadores de internet, más dinámicos; pero también generan la duda de hasta qué punto el algoritmo nos da lo que a la tecnológica le interesa que veamos, por motivos publicitarios, por ejemplo (aunque aparentemente la publicidad se distingue claramente de las búsquedas como tales). Ahora la líder del sector, Google, va a revolucionar su herramienta introduciendo ya sin ambages la inteligencia artificial, que dará respuestas ad hoc para cada usuario y que no serán meras listas de enlaces, sino textos, gráficos o incluso animaciones. Eso sí, tendremos que estar más atentos todavía a las fuentes originales de la información.