Las claves: el club de las empresas más valiosas crece, aunque sigue siendo muy endogámico
La sospecha de que haya elementos de burbuja no ha desaparecido, pero la IA no deja de sorprender a los más escépticos


El club de las empresas más valiosas del mundo, la mayoría de las cuales están subidas a la ola de la inteligencia artificial, sigue siendo muy endogámico, pero poco a poco se va abriendo a nuevos ganadores. Es el caso de la histórica firma coreanda Samsung, que ya vale más de un billón de dólares, y es la segunda empresa de Asia que lo consigue, tras TSMC. Se suma así a Nvidia como uno de los principales proveedores de la infraestructura física, en forma de chips, que da soporte al software pensante. Y otras, como Intel o AMD, también están aprovechando el impulso.
El sector está viviendo un nuevo repunte de valoración en la Bolsa por la confianza renovada en el potencial disruptor de la IA. La sospecha de que haya elementos de burbuja, debido sobre todo a las participaciones e inversiones cruzadas –Nvidia es accionista de Intel, sin ir más lejos–, no ha desaparecido, aunque esta tecnología no deja de sorprender a los más escépticos. Y tampoco ha desaparecido la inquietud en torno al inmenso poder que van atesorando unas pocas corporaciones.
La cobertura 5G en el campo no basta para romper la tendencia a su vaciado
La cobertura de telefonía móvil 5G alcanza ya prácticamente a toda la población española, y en el ámbito rural es del 96,13%. Es un hito importante en la aspiración a elevar el atractivo del campo para el teletrabajo o para el incremento de su actividad en general, pero desde luego no es suficiente. Para ello hará falta reforzar muchos otros servicios que también son fundamentales para la vida diaria, aunque la omnipresencia de lo digital los haya oscurecido. Pero es difícil apostar por la inversión en escuelas o sanidad en los pueblos si no hay gente a la que atender. Es un círculo vicioso difícil de romper, aunque, al menos, no falte cobertura.
Europa defiende una de sus joyas de la corona ante las amenazas de Trump
Europa vuelve a reclamar estabilidad comercial en la industria del motor mientras Washington convierte por enésima vez los aranceles en un instrumento de presión política. Que la Comisión Europea tenga que seguir rogando a Donald Trump que no ejecute su amenaza del 25% a los coches europeos evidencia la ausencia de una posición comercial firme. El sector automovilístico es vital para la región y no debe quedar a merced de los impulsos del presidente de EE UU. Maros Sefcovic, comisario de Comercio, ha prometido acelerar trámites, pero la UE sigue reaccionando en lugar de imponer una línea clara. Cada vez más voces dentro del grupo instan a adoptar una actitud más agresiva. Si Europa quiere ser tratada como un socio, necesita firmeza real.
La frase del día
Un paso importante en las relaciones con Hungría: hoy [por ayer] se han devuelto los fondos y objetos de valor del banco estatal ucranio Oschadbank que fueron incautados por los servicios especiales húngaros en marzoVolodímir Zelenski, presidente de Ucrania
Japón fabrica drones de cartón y se prepara para las guerras del futuro
El ministro de Defensa japonés, Shinjiro Koizumi, anunció esta semana que la Fuerza Marina de Autodefensa de su país utilizará drones de combate desechables. Los AirKamuy 150 son de cartón, cuestan unos 2.000 dólares –un precio muy bajo para los estándares militares– y podrían emplearse no solo como blancos, sino también en enjambres para saturar defensas, activar radares enemigos, absorber fuego destinado a objetivos más valiosos o a llevar pequeñas cargas. Más allá de la anécdota, la creación de estas aeronaves marca un cambio llamativo en la industria frente a los sistemas militares ultracaros. Un síntoma, quizá, de que las guerras del futuro podrían ser más baratas, más rápidas, menos dependientes de materiales caros y, por lo tanto, más difíciles de contener y más peligrosas.