A la naviera Hapag-Lloyd le sale caro seguir a flote
Es comprensible que quiera comprar Zim, pero el precio parece alto
La compra de la naviera Zim por parte de Hapag-Lloyd, por 4.200 millones de dólares, parece un caro intento de mantenerse a flote. El grupo alemán anunció el lunes que había acordado pagar 35 dólares por acción en efectivo (una prima del 58%).
Hapag-Lloyd cayó un 8% en Bolsa el lunes [aunque se recuperó en los dos días siguientes], lo que indica preocupación por que esté pagando justo en el momento menos adecuado del ciclo. El transporte marítimo de contenedores ...
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La compra de la naviera Zim por parte de Hapag-Lloyd, por 4.200 millones de dólares, parece un caro intento de mantenerse a flote. El grupo alemán anunció el lunes que había acordado pagar 35 dólares por acción en efectivo (una prima del 58%).
Hapag-Lloyd cayó un 8% en Bolsa el lunes [aunque se recuperó en los dos días siguientes], lo que indica preocupación por que esté pagando justo en el momento menos adecuado del ciclo. El transporte marítimo de contenedores afronta un aumento de capacidad, ya que los buques encargados en la pandemia han salido al fin al mar. Una gradual reapertura del mar Rojo ejercería una mayor presión a la baja sobre las tarifas de flete.
Es cierto que Hapag tiene motivos para las fusiones. Absorber Zim consolida la posición de Hapag-Lloyd entre las cinco primeras firmas mundiales, y refuerza las rutas clave de Asia-Pacífico. La escala puede reforzar el poder de negociación con puertos y clientes. Y la moderna flota de Zim, que incluye buques propulsados por gas natural licuado, ofrece un atajo para cumplir las normas ambientales.
Según el analista de AXSMarine Jan Tiedemann, quedan pocos transportistas independientes de tamaño notable aún asimilables. En ese contexto, Hapag puede temer quedarse atrás si no aumenta su tamaño. Le ayudará el pregonado ahorro anual de entre 300 y 500 millones por el acuerdo. Aun así, los beneficios son decepcionantes. Calculamos que, incluyendo la deuda neta de Zim, el gasto total para Hapag es de casi 6.900 millones. Las previsiones de los analistas sobre el beneficio operativo de Zim son muy volátiles y apuntan a pérdidas este año, pero la media anual para los próximos cinco es de 151 millones. Si se añaden 500 millones de sinergias y se grava el total al 23%, el retorno implícito para Hapag es de 501 millones, el 7,3% del precio de compra. Está muy por debajo del probable coste medio ponderado del capital del sector, cercano al 10%, estima Morningstar para el comprador. Incluso teniendo en cuenta la fiscalidad alemana, sería del 8,5%.
No basta para compensar todos los riesgos, como los posibles problemas de integración. La oposición política y laboral en Israel, por ejemplo. La gran exposición de Zim al mercado al contado (a corto plazo) podría ser un lastre. Es fácil entender por qué Hapag-Lloyd quiere cerrar el acuerdo, pero parece caro.
Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías