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Hay que tomar al pie de la letra a la triunfante Sanae Takaichi

Con su contundente victoria en las elecciones de Japón, toda esperanza de que no intente seriamente lograr sus objetivos parece fuera de lugar

Sanae Takaichi ha arrasado en las elecciones. Su Partido Liberal Democrático obtuvo 316 de los 465 escaños en las elecciones anticipadas del domingo para la poderosa Cámara Baja de Japón, lo que da a la ultraconservadora primera ministra la primera mayoría absoluta de un solo partido en la posguerra. ...

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Sanae Takaichi ha arrasado en las elecciones. Su Partido Liberal Democrático obtuvo 316 de los 465 escaños en las elecciones anticipadas del domingo para la poderosa Cámara Baja de Japón, lo que da a la ultraconservadora primera ministra la primera mayoría absoluta de un solo partido en la posguerra. Los inversores pueden esperar que el histórico resurgimiento del partido gobernante alivie la presión para cooperar con una oposición despilfarradora en lo presupuestario. Pero las ambiciones declaradas de Takaichi de revitalizar la economía, muy endeudada y con un valor de 4 billones de dólares (3,4 billones de euros, al cambio actual), demuestran que no necesita excusas para disparar el gasto público, lo que augura más turbulencias para los mercados.

Sus propias palabras, pronunciadas al conocerse los resultados, cristalizan esa determinación: “Estas elecciones tenían que ver importantes cambios políticos, en particular un cambio importante en la política económica y presupuestaria, así como el refuerzo de la política de seguridad”. Y eso, a pesar de que el yen se ha debilitado más de un 6% frente al dólar estadounidense desde que asumió el cargo en octubre, y de que los rendimientos de los bonos del Estado a largo plazo han alcanzado máximos históricos debido a la preocupación por el gasto. Ahora está dispuesta a redoblar la apuesta, lo que hace que cada parte de su tríptico político merezca ser tomada en serio.

La primera ministra sostiene que la economía japonesa necesita un impulso para que los salarios superen el aumento de los costes y se restablezca la confianza. Pero los datos publicados este lunes muestran que los salarios reales se hundieron todos los meses en 2025. La promesa electoral de Takaichi de suspender el impuesto sobre las ventas del 8% sobre los alimentos probablemente impulsará la inflación.

También ha respaldado el retorno al amplio estímulo presupuestario del ex primer ministro Shinzo Abe, lo que hipotéticamente permitiría a Japón gastar para alcanzar un crecimiento lo suficientemente sólido como para superar cualquier preocupación sobre el aumento de la deuda o las nuevas brechas en la base impositiva.

Esas preocupaciones también se aplican a su tercer gran cambio, en materia de política de seguridad. Su Gabinete ya aprobó una cifra récord de 9 billones de yenes (48.000 millones de euros) para defensa en respuesta a la presión militar de China y a las demandas de gasto de Estados Unidos. La nueva mayoría cualificada elimina una importante barrera para revisar la pacifista Constitución del país, lo que permitiría que su fuerza de autodefensa se convirtiera en un ejército propiamente dicho. La necesidad de obtener dos tercios de los votos en la Cámara Alta y un referéndum nacional hacen que esto sea poco probable a corto plazo. Pero el deseo de Takaichi de crear un ejército regular hace que la costosa militarización parezca más definitiva.

Es probable que el endeudamiento necesario para pagar todo esto eleve el coste de la emisión de bonos, lo que aumentará los rendimientos y debilitará el yen. Esto incrementará aún más los costes para Japón, que depende de las importaciones, y reforzará la inflación, en una tendencia que, ha advertido el banco central, podría provocar subidas más rápidas de los tipos de interés, lo que haría que la emisión de deuda resultara aún más costosa.

El índice bursátil Nikkei 225 alcanzó un nuevo récord este lunes ante la perspectiva de estímulos, pero la oposición de los inversores en bonos y del Banco de Japón podría frenar en última instancia los objetivos más irresponsables de Takaichi desde el punto de vista presupuestario. Con un contundente mandato político en sus manos, cualquier esperanza de que no intente seriamente alcanzar sus objetivos políticos parece muy fuera de lugar.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

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