Adidas exprime el Mundial pero convierte el ‘running’ en su nueva palanca para recuperar atractivo en Bolsa
UBS ve en la división especializada en corredores una de las grandes bazas de la firma alemana y le da un potencial del 20%
El gran escaparate del año para las marcas deportivas es el Mundial de fútbol, pero Adidas mira al asfalto para brillar en Bolsa. La firma alemana se agarra a la división de running, un segmento que ha ganado cada vez más peso en el negocio, impulsado por el bum de corredores aficionados y por el golpe de efecto logrado el pasado mes de abril en el maratón de Londres, donde dos atletas se convirtieron en los primeros seres humanos en recorrer 42,195 kilómetros en menos de dos horas en una carrera oficial. Y ambos lo hicieron luciendo el logo de las tres franjas de Adidas en sus pies.
Los analistas de UBS consideran que la división de running es un motor estructural para la compañía. En su último informe sobre Adidas, los analistas del banco suizo mantienen su recomendación de compra de acciones y le conceden un precio objetivo de 219 euros por título, lo que supone un potencial del 17% frente al precio actual. Por un lado, los analistas de UBS consideran que el Mundial de fútbol (en el que Adidas es la firma que ha vestido a un mayor número de selecciones) puede reforzar la posición de la marca en Estados Unidos, el mercado natural de su rival Nike, y donde tiene margen para ganar cuota. “Desde la perspectiva de Adidas, el torneo tiene el potencial de actuar como un catalizador estructural de crecimiento”, reconoce el informe.
Por otro lado, los expertos consideran que a largo plazo el running puede convertirse en uno de los grandes motores de ingresos de la compañía. “A medida que Adidas entra en una nueva fase de crecimiento, caracterizada por una contribución más equilibrada de los segmentos de rendimiento y de estilo de vida, el área clave es la categoría de running”, señala el informe.
El contexto acompaña. Correr se ha convertido en un deporte de moda. Las inscripciones para las grandes carreras se agotan en días e incluso en horas. Los grandes maratones viven una nueva edad dorada. Para dimensionar el furor, el maratón de Londres ha recibido 1,3 millones de solicitudes de inscripción para 2027, pero tan solo tiene 100.000 plazas para cubrir. Ese auge se traduce en negocio para las firmas deportivas. Las zapatillas ya no se eligen solo por el color o el diseño. Hay modelos para rodajes suaves, para los días de series, para entrenamientos largos o para los días de carrera. En la alta competición, el fabricante que logra hacer la zapatilla más rápida gana visibilidad y con ello ventas de corredores aficionados que buscan replicar (a su nivel) el rendimiento logrado por los grandes atletas y batir su mejor tiempo.
Y ahí Adidas tiene el camino despejado para brillar. La firma logró en abril un momento de exposición mediática difícil de comprar con publicidad. Sabastian Sawe y Yomif Kejelcha, ambos atletas de Adidas, se convirtieron en los primeros hombres en bajar oficialmente de las dos horas en maratón. Los dos corrieron con el modelo de zapatillas Adizero Adios Pro Evo 3. A un precio de 500 euros el par, la compañía sacó a la venta un número limitado de unidades a través de la web, que se agotó en minutos.
La reacción del mercado también fue inmediata. Las acciones de Adidas un día después de ese hito subieron un 2%. Los expertos de UBS consideran que el éxito va más allá de un día puntual y que puede generar un efecto a más largo plazo. “Adidas sigue ganando terreno en el mundo del running y los análisis de nuestros expertos sugieren que lograr la marca de menos de dos horas en maratón podría generar un importante efecto positivo a partir del tercer trimestre”, expone el informe.
No se trata tanto de vender las mismas zapatillas con las que se bajó de las dos horas, sino de aprovechar la percepción de rapidez e innovación al conjunto de los productos. El corredor popular que prepara una carrera de 10 kilómetros, una media maratón o su primer maratón no compra necesariamente la zapatilla de 500 euros. Pero sí puede entrar en el catálogo de Adidas a través de modelos más accesibles. De esa forma, convierte el logro en un escaparate mundial de sus productos. UBS estima que las ventas de Adidas aumentarán un 8% anualmente hasta 2030.
En Bolsa, las acciones todavía tienen valor que recuperar. Los títulos de Adidas tocaron la zona de máximos de los últimos tres años en febrero de 2025. Entonces cotizaban en el entorno de los 250 euros por acción. Posteriormente, sufrieron una corrección que llevó a caer por debajo de los 99 euros el título. También quedan lejos los máximos históricos logrados en 2021, cuando el valor de las acciones superaba los 300 dólares. Desde abril de este año, coincidiendo con el maratón de Londres, la cotización ha recuperado terreno. Actualmente cotiza a 182 euros por acción y el precio objetivo de UBS de 219 euros implicaría un potencial de revalorización cercano al 20%.
En cualquier caso, el horizonte de Adidas no está exento de riesgos. El sector deportivo y textil es sensible al ciclo económico, a la moda, a los tipos de cambio y a posibles tensiones comerciales. Pero UBS considera que Adidas opera desde una posición de fortaleza y que su crecimiento ya no depende solo del tirón de grandes eventos como el Mundial. “Adidas sigue centrada en lograr un crecimiento sostenible a largo plazo mediante múltiples motores de crecimiento estructural. A pesar de la continua incertidumbre geopolítica, Adidas ha destacado que la demanda global del sector se ha mantenido sólida. Reiteramos nuestra recomendación de compra”, concluye el informe.