La producción de petróleo de los países de la OPEP sufre un desplome récord en marzo
El recorte mensual en la producción supera al que se registró en mayo de 2020, en plena parálisis mundial por la pandemia. El cártel rebaja su previsión de demanda para el segundo trimestre


El shock que vive la producción de petróleo a causa de la guerra de Irán y el cierre del estrecho de Ormuz ha hundido la producción de la principal área petrolera del mundo, provocando una histórica alza en el precio del crudo. La OPEP, la organización en la que se incluyen buena parte de los países afectados por el conflicto, ha confirmado el alcance de la sacudida energética en su boletín mensual de marzo: La producción de crudo por parte de los países miembros sufrió un desplome mensual récord de 7,88 millones de barriles diarios, hasta situarse en 20,79 millones. Se trata de la mayor caída en la serie de datos que se remonta a 1980, más pronunciada incluso que la registrada en mayo de 2020, en plena pandemia, cuando el recorte de producción fue de 6,28 millones de barriles al día.
La guerra en Irán ha colapsado la capacidad de exportar crudo de los países productores del golfo Pérsico, incapaces de dar salida a su producción a través del estrecho de Ormuz, y ha llevado al límite su capacidad de almacenar reservas. El resultado ha sido una parálisis en la producción de los países de la región en marzo, que han sufrido además ataques en sus instalaciones por parte de Irán. El resultado ha sido una escalada de los precios que ha llevado el barril de brent a superar los 100 dólares. La AIE calcula que más de 70 instalaciones energéticas—campos de petróleo y gas, refinerías, infraestructuras— en Oriente Próximo han sufrido daños, y más de un tercio de ellas están gravemente o muy gravemente dañadas.
Los recortes de producción han afectado a Irak, Arabia Saudí, Irán, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait y se concretan en el drástico descenso que recogen los datos del informe publicado este lunes. El descenso, 7,88 millones de barriles, está en línea con la previsión que avanzó a principios de marzo la Agencia Internacional de la Energía y que apuntaba a una caída de ocho millones. La agencia, que ya ha declarado que la actual crisis es la mayor disrupción energética de la historia, publicará este martes su informe de marzo, que permitirá completar el análisis de cómo han respondido los productores de petróleo a nivel global: quiénes han visto desplomarse su producción, como ha sucedido entre los países del golfo Pérsico, y quiénes habrían logrado elevar la extracción de petróleo.
El mayor descenso de producción de crudo en marzo correspondió a Irak, que pasó de, 4,19 millones de barriles al día de febrero a 1,63 millones en marzo, según el informe publicado por la OPEP. Le siguió de cerca Arabia Saudí, con un recorte de 2,31 millones hasta los 7,8 millones al día. La producción de Emiratos Árabes Unidos también sufrió un drástico recorte en el mes, desde los 3,42 millones de barriles diarios a los 1,89 de marzo. El descenso ha sido más leve en el caso de Irán, que sí logró dar salida a buena parte de su producción en marzo gracias a su control del Estrecho: retrocedió en 182.000 barriles diarios en el mes, hasta los 3,06 millones.

Entre los países miembros de la OPEP, solo creció la producción de Nigeria, en 22.000 barriles al día, y de Venezuela, en 79.000 barriles diarios en marzo, hasta rozar el millón. Y entre los países aliados del cartel petrolero, que conforman la denominada OPEP+, el incremento más notable de producción se da en Kazajistán, de 251.000 barriles diarios. Rusia ha mantenido estable su producción en marzo en los 9,167 millones de barriles al día, incluso a pesar de que EE UU accedió a levantar las sanciones sobre el crudo ruso permitiendo la venta del que ya estuviera embarcado al inicio del conflicto con Irán. En este grupo de productores aliados del cartel petrolero, liderados por Rusia, el bombeo ha crecido en conjunto de forma mínima durante el mes de marzo, en apenas 18.000 barriles diarios, hasta los 14,267 millones.
Menor demanda en el segundo trimestre
La OPEP también ha reducido sus estimaciones de demanda mundial de petróleo en el segundo trimestre en 500.000 barriles diarios. Se trata en todo caso de una demanda que se va a ver condicionada por las dificultades de exportar crudo para los países del golfo Pérsico mientras sigue cerrado Ormuz y a la espera de una difícil negociación entre EE UU e Irán para la resolución del conflicto. El racionamiento de energía es además una realidad en algunas economías asiáticas y una posibilidad cierta a nivel global, según ha advertido recientemente la Agencia Internacional de la Energía. Por el estrecho de Ormuz circulan habitualmente 20 millones de barriles al día, entre crudo y productos refinados, pero el bloqueo de ese paso marítimo está causando un shock energético que amenaza con disparar la inflación a nivel mundial y que ya provoca problemas de abastecimiento en Asia, la región más dependiente del petróleo y el gas que produce Oriente Próximo. Vitol uno de los grandes intermediarios de materias primas, advertía este lunes de que alrededor de 3 millones de barriles diarios de capacidad de refino en el golfo Pérsico no están en funcionamiento u operan por debajo de su capacidad.
Pese al shock energético actual, la OPEP contempla un ligero incremento del 1,38% en la demanda global de petróleo para el conjunto de este año, hasta los 106,63 millones de barriles diarios de media que incluye un pico de 108,16 millones en el último trimestre. El actual segundo trimestre sería el de menor demanda del ejercicio, con 105,07 millones de barriles al día. “Se ha revisado a la baja el crecimiento de la demanda para el segundo trimestre de 2026 tanto en la OCDE como en los países no pertenecientes a la OCDE, debido principalmente a una ligera debilidad transitoria en el crecimiento de la demanda de crudo, dadas las circunstancias en curso en Oriente Próximo”, señala la OPEP, que confía en que esta debilidad se compense en la segunda mitad del año.
De acuerdo a los cálculos de la OPEP, el shock energético actual sería pasajero dado que también espera un incremento de la demanda de petróleo en 2027, del 1,34% a nivel global, hasta los 107,87 millones de barriles de crudo al día.