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Cuerpo asegura que España quiere jugar un papel destacado en el nuevo consejo del BCE

El ministro de Economía apunta que el Gobierno “está preparado” en caso de que el BCE adelante los cambios en el consejo, previstos para 2027

El ministro de Economía, Comercio y Empresa de España, Carlos Cuerpo y la presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, al inicio de una reunión del Eurogrupo en 2024.OLIVIER HOSLET (EFE)

El calendario electoral de varios países el año próximo irrumpe en la carrera para relevar el año próximo a varios altos cargos del Banco Central Europeo, entre ellos de la presidenta, Christine Lagarde. Esto ha abierto el debate sobre si hay que adelantar la elección de quienes vayan a sustituir al economista jefe, Philip Lane, la presidenta y la miembro del Comité Ejecutivo, Isabel Schnabel, antes de tiempo. Y ante este escenario, el Gobierno de España dice estar preparado. “España quiere desempeñar un papel protagonista en el nuevo Comité Ejecutivo cuando se renueven las vacantes, y trabajaremos para ello”, ha declarado en Bruselas a su llegada a la reunión de ministros de Finanzas de la UE, el llamado Ecofin. “Es una gran oportunidad para España y presentaremos la mejor candidatura posible. Estamos preparados si la decisión se adelanta”.

En mayo del año que viene Lane cumplirá ocho años en el BCE y tendrá que salir del directorio que lleva el día a día del banco. En octubre agotará su mandato Lagarde y en diciembre, Schnabel. En medio de este carrusel de cambios y sustituciones, que se deciden en el Eurogrupo por los ministros de Finanzas de la zona euro, se celebran elecciones presidenciales en Francia, en abril, y están previstas las legislativas en España, en julio si no se adelantan.

La posibilidad de que los nombramientos se aceleren ha aflorado por el relevo en el Banco de Francia: el gobernador, François Villeroy de Galhau, anunció hace apenas una semana que dejará su cargo el próximo mes de junio, un año antes de que acabe su segundo mandato. Galhau deja así en manos de Emmanuel Macron la elección de la persona que estará al frente del organismo en los próximos años; en caso de haber agotado mandato, la decisión podría haber correspondido a un eventual presidente del partido de extrema derecha Reagrupamiento Nacional, que de momento lidera los sondeos. En este sentido, la posibilidad de que un candidato de la extrema derecha acceda a la Presidencia de Francia (el segundo país con más peso en la zona euro) en abril de 2027 ha reabierto el debate sobre la conveniencia de adelantar el relevo de Lagarde, previsto para octubre.

Cuerpo ha reiterado en varias ocasiones que España aspira a mantener un asiento en el Comité Ejecutivo en la próxima reorganización e, incluso, deja caer que aspira a un cargo de más relevancia que un miembro de ese órgano. Es decir, se puede intuir que el Gobierno querría que alguien de nacionalidad española presidiera el BCE o fuera su economista jefe. No obstante, hasta que llegue ese momento, el país perderá su representación cuando el actual vicepresidente, Luis de Guindos, abandone el cargo a finales de mayo.

En las quinielas entre los potenciales candidatos que pudieran tener más opciones a suceder a la francesa es habitual que aparezca el exgobernador del Banco de España Pablo Hernández de Cos, quien ahora es director general de Banco Internacional de Pagos. En cambio, no sería el favorito más destacado. Esta posición le corresponde al holandés Klaas Knot, según una encuesta de Bloomberg entre economistas. Si este último pronóstico se cumpliera, los más probable es que se abriera un nuevo puesto a cubrir. En el Comité Ejecutivo del BCE ya hay un holandés ahora, Frank Elderson, quien tendría que dejar su puesto, con lo que ya serían cuatro cargos a renovar y no tres.

Por otra parte, Cuerpo, en sus respuestas a los medios antes del Ecofin, la reunión de ministros de Finanzas de los países de la UE, también ha anunciado que España presentará “en los próximos días, a finales de esta semana o comienzos de la siguiente”, la solicitud para el siguiente pago del plan de recuperación europeo. El ministro no ha aclarado a cuanto ascenderá la petición española. Por ahora, España ha recibido unos 55.000 millones de euros en subvenciones y algo más de 16.000 millones en créditos. Eso supone que le resta por percibir unos 25.000 millones más en subvenciones y cerca de 7.000 millones en préstamos del plan destinado a paliar los efectos negativos derivados de la pandemia.

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