El Ibex se apea de los máximos con la corrección de los bancos
El S&P 500 toca los 7.000 puntos por primera vez
El mercado de divisas mantiene su protagonismo en las finanzas globales, con el dólar estadounidense en el centro de atención tras varias jornadas de depreciación. Después de cuatro sesiones consecutivas a la baja, la divisa se estabiliza impulsada por las declaraciones del secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent. En una entrevista con CNBC, Bessent ha afirmado que el Gobierno estadounidense no busca intervenir en el mercado del yen japonés y reiteró la política de mantener un dólar fuerte. El mensaje tuvo un efecto inmediato en los cruces: moderó las caídas del billete verde y provocó un retroceso cercano al 1% en la divisa japonesa, ante el alivio de los inversores sobre la posibilidad de una acción coordinada en el mercado cambiario. La decisión de la Fed de mantener sin cambios los tipos y la eliminación de los riesgos a la baja para el empleo sirvieron para apuntalar el dólar que recupera más del 1%.
Estas declaraciones contrastan con las recientes afirmaciones del presidente Donald Trump, que manifestó no estar preocupado por la depreciación del dólar. La divergencia de mensajes refleja la coexistencia de distintos enfoques dentro de la administración estadounidense respecto al valor de la divisa y su impacto sobre la economía y el comercio exterior.
En este contexto de estabilización del dólar, la atención de los inversores se centra en la publicación de resultados de las grandes tecnológicas y en la reunión de la Reserva Federal. En una sesión en la que las cuentas de ASML han superado las estimaciones y confirman que la demanda de la IA es sostenible, la ausencia de representantes del sector tecnológico han impedido al Ibex 35 sumarse a la euforia. Un día después de que la Bolsa española marcara un nuevo máximo, hoy los inversores optan por la recogida de beneficios.
La corrección del sector financiero, el negocio con más peso del mercado español y que tantas alegrías ha reportado en los últimos meses, acelera la tendencia. El Ibex 35 que la pasada sesión coronaba los 17.800 puntos, concluye la sesión con una caída del 1,1%, inferior al recorte de más del 1,5% que llegó a registrar en los momentos más bajistas.
A la espera de que las entidades vayan desfilando por la pasarela de resultados, las firmas de análisis hacen sus apuestas. Una semana después de que Jefferies escogiera a BBVA como la opción más atractiva de la Bolsa española, hoy RBC reconoce la capacidad de la entidad para generar rentabilidad para el accionista, pero considera que el potencial para seguir subiendo es limitado. La rebaja de la recomendación a igual que mercado se traduce en una caída del 2,8% en Bolsa y contribuye al retroceso del conjunto del sector financiero, que registra recortes en el entorno del 2%.
Pocos valores escapan a los recortes y de entre ellos destaca Repsol que avanza un 1%, apoyado por el repunte puntual del precio del crudo. El movimiento coincide con nuevas declaraciones del presidente de EE UU, Donald Trump, que advirtió de que el tiempo para alcanzar un acuerdo con Irán se reduce y que, en caso contrario, la respuesta sería más severa que el ataque estadounidense contra instalaciones nucleares iraníes el pasado junio. El aumento de la tensión geopolítica introduce volatilidad en el mercado energético.
En el resto de Europa, los movimientos son más contenidos. La apreciación del euro en las últimas jornadas actúa como factor de presión para las compañías exportadora. La fortaleza de la divisa europea combinada con las débiles venta de LVMH (-7,9%) se traducen en una caída del 1% para el Cac francés. Más reducidos son los movimientos en el resto de índices. El Dax alemán baja un 0,2%, frente al 0,5% del FTSE británico.
La decisión de la Fed de mantener los tipos sin cambios era ampliamente anticipada. La reacción de los mercados lo confirmó. El S&P 500 que en los primeros minutos de negociación llegó a superar los 7.000 puntos, cotiza en tablas. Los inversores esperan que la comparecencia de Jerome Powell aporte algunos detalles que permitan a las Bolsas salir de la indecisión.
Con una economía que mantiene un ritmo de crecimiento sólido, una inflación que desciende con lentitud y un mercado laboral que muestra señales de estabilización, los operadores dan por hecho que la Reserva Federal mantendrá los tipos sin cambios, al menos, hasta junio. Según los futuros sobre fondos federales, la probabilidad de un recorte dentro de cinco meses ronda el 47%. Para entonces, el banco central contará, además, con un nuevo director. Aunque no hay anuncios formales, en los círculos financieros empieza a sonar con fuerza el nombre de Rick Rieder, director de renta fija BlackRock.
El contexto político añade un elemento adicional de incertidumbre, después de que en los últimos meses se hayan intensificado las críticas desde el ámbito político a la actuación de la Reserva Federal, lo que ha reabierto el debate sobre la independencia de la institución.
Con los mercados cerrados, Microsoft, Tesla y Meta darán a conocer sus resultados. “Hasta ahora, la temporada de resultados en tecnología nos ha sorprendido positivamente”, señala Karen Kharmandarian, directora de inversiones en renta variable temática de Mirova. En la misma línea se mueve Chris Brigati, analista de SWBC, que considera la operativa ligada a la IA continúa avanzando con fuerza y anima a los inversores a mantener una visión constructiva sobre el crecimiento a corto plazo.
Aunque el dólar ha interrumpido su racha de caídas, las perspectivas no son halagüeñas. Los analistas de ING consideran que el ajuste podría no haber concluido y estiman que el dólar aún tendría margen para depreciarse en torno a un 3% adicional a corto plazo.
La salida de capitales del dólar, habitual refugio para el dinero en tiempos de tormenta, está inflando, el precio del oro. El metal amarillo sigue rompiendo nuevas barreras y se sitúa al filo de los 5.300 dólares.
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