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Rovi pasa página en Bolsa y se prepara para volver a crecer

El acuerdo con Roche, la ampliación de la capacidad productiva y el lanzamiento de nuevos productos son los principales catalizadores. El 82% de las firmas aconsejan comprar acciones de la farmacéutica

Laboratorios Rovi, Ciudad de la imagen, Madrid.Pablo Monge Fernandez

Ejercicio de transición. Así definen los inversores el comportamiento bursátil de Rovi en 2025, un año que arrancó marcado por la revisión a la baja de sus previsiones y que concluyó con una modesta revalorización del 0,87%. En un ejercicio en el que el Ibex 35 firmó su mejor balance en tres décadas, con un ascenso cercano al 50%, la farm...

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Ejercicio de transición. Así definen los inversores el comportamiento bursátil de Rovi en 2025, un año que arrancó marcado por la revisión a la baja de sus previsiones y que concluyó con una modesta revalorización del 0,87%. En un ejercicio en el que el Ibex 35 firmó su mejor balance en tres décadas, con un ascenso cercano al 50%, la farmacéutica se descolgó de la corriente alcista y centró sus esfuerzos en preparar el terreno para una futura remontada que comenzó a materializarse en la recta final del año. Desde noviembre, las acciones acumulan un alza del 32% y en apenas dos semanas desde el inicio de 2026, el valor se revaloriza más del 14% y se cuela como el segundo mejor del Ibex.

Los acuerdos con Roche para reducir su dependencia de Moderna, el desarrollo de nuevos productos y el aumento de la capacidad de fabricación para terceros son los principales catalizadores que llevan a los gestores a incluir a Rovi en su lista de valores preferidos para 2026.

Alfonso de Gregorio, director de inversiones de Finaccess Value, es uno de ellos. El experto considera que la baja valoración que ha arrastrado la compañía en los últimos meses supone una oportunidad para entrar en un negocio de calidad que rara vez ofrece la posibilidad de comprar acciones a precios atractivos. Aunque el valor se ha recuperado un 57% desde los mínimos registrados el pasado abril, las acciones de Rovi todavía cotizan un 20% por debajo de los máximos sobre los 91 euros alcanzados en 2024. El gestor coincide con los analistas de EDM y cree que, a partir de este año, el esfuerzo inversor debería empezar a reflejarse en los resultados.

Una visión que también comparte el consenso de Bloomberg. Tras tres ejercicios consecutivos de caída de beneficios e ingresos, los expertos prevén que en 2025 Rovi haya tocado un suelo, con un beneficio cercano a los 120 millones, y que en 2026 la recuperación vaya tomando forma hasta alcanzar unas ganancias cercanas a los 150 millones. “Tras ejercicios en los que los resultados se han visto afectados por la caída de las ventas de las vacunas para la prevención de la Covid 19, prevemos un fuerte crecimiento de los ingresos”, apuntan los analistas de Renta 4. Los expertos van un paso más allá en sus proyecciones y anticipan que la tendencia se acelere hasta registrar un aumento del beneficio superior al 19% en 2027.

Pero el optimismo no se limita al corto y medio plazo. Los analistas de Renta 4 esperan que, a partir de 2030, la compañía se vea beneficiada por el acuerdo alcanzado con Roche. En la recta final de 2025, Rovi firmó una alianza con la farmacéutica suiza para poner a su disposición las instalaciones de San Sebastián de los Reyes y preparar las dosis inyectables de su nuevo medicamento. Una medida que permitirá, además, que la compañía española se sume al auge de los tratamientos contra la obesidad.

Los analistas se apresuraron a celebrar la noticia y, aunque creen que sigue habiendo riesgos a la baja (el fármaco está en ensayo clínico), los expertos de Bestinver Securities estiman que el contrato podría aportar entre 67 y 84 millones adicionales al negocio. Esta alianza, sumada a la adquisición de una planta de fabricación en EE UU a Bristol Myers Squibb, permitirá a Rovi ampliar su presencia en el mercado norteamericano y avanzar en su estrategia para desligarse de Moderna. “Una sede en EE UU es un activo clave en el entorno actual”, señalaban los analistas de Jefferies el pasado noviembre. A la espera de que actualicen sus valoraciones, los expertos de la firma aconsejan comprar acciones y le dan un potencial del 11%, hasta los 77,8 euros, por debajo de los 82,22 euros que establece el consenso consultado por Bloomberg.

El acuerdo logrado con la farmacéutica estadounidense Moderna en 2021 para producción de la vacuna contra la pandemia le reportó importantes ingresos a Rovi (en 2022 sus ganancias aumentaron un 30%, hasta rozar los 200 millones), pero en los últimos tiempos estaba penalizando sus cuentas. Junto a las dosis contra la Covid, la compañía española también asumió en 2024 la fabricación de la vacuna contra la gripe. En la conferencia anual de JP Morgan sobre el sector salud, Moderna reconoció que este producto no estaría disponible hasta, al menos, 2027. Según los analistas de Bestinver Securities, este retraso, unido a un Gobierno estadounidense cada vez más escéptico con las vacunas, podría aplazar los objetivos financieros de Moderna y, por extensión, limitar el crecimiento de Rovi. En un contexto en el que las tasas de vacunación van en descenso, los analistas consideran esenciales los esfuerzos de Rovi por desvincularse de las estrategias que tantas alegrías le dieron en el pasado.

Junto a la fabricación para terceros, Rovi dispone de una sólida franquicia de heparinas de bajo peso molecular y está trabajando en productos innovadores como Okedi para el tratamiento de la esquizofrenia. “Estas palancas deberían seguir impulsando las ventas y ayudarán a que la compañía triplique su resultado bruto de explotación (ebitda) en 2030”, destacan los analistas de EDM.

Con todos estos catalizadores sobre la mesa, Alfonso de Gregorio cree que la compañía está en condiciones de decir adiós al castigo que viene sufriendo desde que en 2024 paralizara la venta de su división de fabricación para terceros. “La compañía valoraba este negocio en 3.100 millones, que es menos de lo que capitaliza la empresa en su conjunto (3.700 millones). Estos precios equivaldrían a decir que el resto de la compañía no tenía valor”, explica. Con los acuerdos y las inversiones de los últimos meses, Rovi espera duplicar sus ventas en 2030, hasta alcanzar los 700 millones solo en esta división. En un contexto en el que la deuda es vista como uno de los puntos débiles de las economías desarrolladas, el gestor destaca el sólido balance. A cierre de septiembre, su pasivo rondaba los 123,6 millones, por debajo de los 128,3 millones registrados un año antes. La reducción podría seguir su curso hasta alcanzar en 2026 una posición de caja neta.

En un año marcado por las exigentes valoraciones, las dudas sobre la evolución de los tipos de interés y las tensiones geopolíticas, Rovi es percibida por el mercado como un valor relativamente más defensivo. Su perfil de menor riesgo, su posición de liderazgo y los esfuerzos estratégicos de los últimos meses explican que el 81,8% de las firmas que siguen el valor recomienden comprar acciones, frente al 18,2% que opta por mantener. Rovi es, además, una de las pocas cotizadas sin recomendaciones de venta.

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