Un proyecto para poner a las personas en el centro de los museos
Incluvisity, impulsado por Lavazza, tiene como objetivo que los espacios artísticos sean accesibles, comprensibles y participativos para todos


Una concepción de los museos como espacios abiertos y dinámicos que posibiliten experiencias innovadoras e inclusivas es la razón tras Inclusivity, un programa impulsado por Lavazza. El grupo, uno de los actores principales del sector del café con una facturación cercana a los 4.000 millones de euros, colabora en la actualidad con 13 instituciones culturales en este proyecto. En este año se han sumado al mismo la Pinacoteca de Brera y el Piccolo Teatro, ambos en Milán, así como la Galería de Arte Moderno, el Muso Nacional de Cine, los dos situados en Turín, y la Kunsthalle de Basilea.
Las otras instituciones que componen el proyecto son el Museo de Ciencias de Trento, la Triennale Milano, el Museo Egipcio y Centro Italiano de Fotografía en Turín, la Colección Peggy Guggenheim de Venecia, el Palazzo delle Papesse de Siena, el Guggenheim de Nueva York y el Museo Lavazza de Turín.
La colaboración con dichas entidades se da en “múltiples frentes”, asegura la compañía en un comunicado de prensa, desde el apoyo a exposiciones a concebir y ejecutar “proyectos innovadores e inclusivos que ofrecen experiencias diversificadas para la educación, la reflexión y el intercambio de conocimiento”. Inclusivity apuesta por “la inclusión cultural, situando a la persona y la experiencia en el centro de los recorridos museísticos”. El objetivo es que los espacios artísticos sean accesibles, comprensibles y participativos para todos.
En el Piccolo Teatro de Milán, por ejemplo, se guían al público ciego o con discapacidad visual en el descubrimiento del escenario, los trajes y los elementos de la escenografía pocas horas antes del inicio de la función. “Al final de la experiencia, ya sentados en el auditorio, los participantes pueden seguir la representación con una audiodescripción transmitida a través de auriculares, que les permite imaginar e interpretar lo que sucede en el escenario, transmitiendo también los aspectos más emocionales”, se explica el dossier remitido por Lavazza.
Otra de las iniciativas, esta en el Museo Egipcio de Turín, ofrece a los nuevos padres, con bebés de hasta 9 meses, la oportunidad de pasar un tiempo con los pequeños y visitar las colecciones en condiciones tranquilas y privadas, con el recinto cerrado al público.
Francesca Lavazza, miembro del consejo de administración del grupo y cuarta generación de la familia, sostiene en el comunicado que el proyecto ha permitido a la firma ser un referente en la promoción de contenidos. “Junto con nuestras instituciones museísticas asociadas, nos comprometemos a ampliar las oportunidades de participación y a ofrecer experiencias capaces de dar respuestas concretas a necesidades específicas, ampliando así el papel social de las instituciones culturales”, añade.