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State Street sigue a Vanguard y desembarca en España poniendo en jaque a los fondos locales

Se trata de la tercera mayor gestora de activos del planeta y dueña del mayor ETF que existe

Ronald P. O'Hanley, consejero delegado de la gestora State Street.Mike Blake (REUTERS)

State Street, la tercera mayor gestora de activos del planeta, abre oficina en Madrid. La firma, con 5,9 billones de dólares bajo gestión (unos cinco billones de euros), es la creadora del primer fondo cotizado de la historia (ETF, en inglés). Se trata del SPDR S&P 500, que replica la evolución de la Bolsa de EE UU y que reúne en un mismo vehículo inversiones por valor de 750.000 millones de dólares. State Street Investment Management sigue de este modo los pasos del grupo Vanguard, otro de los grandes referentes en fondos indexados, que desembarcó en España en 2025.

Vanguard y State Street forman, junto con la todopoderosa BlackRock, la tríada de las mayores gestoras de activos norteamericanas y mundiales. En los tres casos tienen una parte significativa del negocio en fondos indexados, que replican la evolución de los índices de acciones y bonos, con comisiones bajísimas, lo que supone una importante amenaza para los fondos de inversión españoles.

El hecho de que State Street o Vanguard abran oficina en Madrid no quiere decir que hasta ahora no vendieran aquí sus productos. En ambos casos cuentan con fondos registrados en Irlanda que pueden comercializar sin problemas por toda la Unión Europea. Desde allí, y desde las oficinas de Londres, o Fráncfort, tienen comerciales que visitan España de vez en cuando. Ahora ambas tienen una fuerza de ventas permanente, lo que implica un compromiso a largo plazo con el mercado español. España es un mercado con un elevado potencial de crecimiento y con un tamaño suficientemente atractivo para que las grandes gestoras hayan decidido tener vendedores locales. BlackRock sí que lleva en Madrid más de 20 años.

Gestión indexada y activa

State Street cuenta con una amplia experiencia tanto en gestión indexada como en la gestión activa. “Como firma verdaderamente global y con una amplia presencia internacional, es fundamental para nosotros asegurarnos de estar en la mejor posición para apoyar a nuestros clientes en todo el mundo”, explica Ann Prendergast, responsable de la gestora para Europa y Oriente Medio. “La apertura de esta oficina subraya claramente nuestro compromiso con el mercado español y con nuestros clientes en el país, y servirá como una importante base operativa mientras seguimos ofreciendo productos y servicios para apoyar a nuestros clientes en la región.”

Los fondos de State Street se caracterizan por tener comisiones bajas, en línea con su enfoque en inversión sencilla y a largo plazo. Los fondos distribuidos en Europa tienen una comisión media que ronda el 0,15 % anual, aunque esto mezcla productos muy baratos con otros más especializados. En la práctica, la mayoría del dinero está en fondos amplios y sencillos que cuestan bastante menos que esa media. En las gestoras convencionales, los fondos de Bolsa pueden tener comisiones 10 veces más caras, superando el 1,5% anual, sin que a menudo esté justificado ese precio con mejores rentabilidades.

Los fondos más comunes de State Street —los que replican grandes mercados como Estados Unidos, Europa o el mundo— suelen moverse entre el 0,03 % y el 0,10 % al año, lo que es muy competitivo en Europa. Solo algunos productos más complejos o “de autor” suben claramente de precio.

Aunque State Street no contaba hasta ahora con oficina en España, sí que tenía a una persona responsable de este mercado. Ana Concejero era la jefa de cliente intermedio para España y el verano pasado fichó a Valentina Autiero.

Hasta ahora, los principales clientes de la gestora eran los grandes bancos. Tanto por los fondos que invierte en otros fondos de State Street como por los contratos de gestión discrecional de carteras, en los que el cliente acepta que la entidad financiera decida qué fondos compra y vende en su nombre.

La llegada de los grandes gigantes de los fondos indexados supone un importante desafío para los grupos bancarios españoles, que controlan el 85% del negocio de los fondos de inversión. Con el empuje de los fondos de bajo coste, las comisiones que aplican no han dejado de bajar en la última década. Además de BlackRock (con su filial iShares), Vanguard y State Street, también operan aquí los grandes jugadores europeos en este ámbito, la alemana DWS (ligada al Deutsche Bank)y las francesas Amundi y BNP Paribas AM.

El principal efecto de esta tendencia es que los fondos de inversión cada vez son más baratos. De acuerdo con un estudio publicado por ESMA, el regulador europeo de los mercados financieros,de 2012 a 2021 los costes medios de los nuevos fondos se han reducido un tercio, al pasar del 1,55% anual a poco más del 1,1%.

Los grandes grupos bancarios han lidiado con esta amenaza pasando a clientes de sus fondos de inversión básicos, a contratos de gestión discrecional de cartera, en los que pueden incluir también fondos de Vanguard o de State Street. En su caso, tienen la ventaja de contar con una clientela muy fiel, reacia a cambiar de gestora. El mayor desafío de la generalización de los fondos indexados es para las gestoras independientes, que no tienen un acceso tan directo al cliente.

Además, los gigantes de los fondos de inversión han ido evolucionando en los últimos años y ya no solo tienen fondos puramente indexados. Todos ellos han ido ampliando su oferta de fondos de inversión activos, en los que un gestor compra y vende acciones y bonos. Al contar un tamaño tan grande, son capaces de distribuir estas estrategias con unos costes muy bajos.

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