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Fernando Campos (Fundación IDIS): “El anteproyecto de ley de Sanidad es un ataque frontal a la colaboración público-privada”

La entidad que agrupa a más de 100 empresas del sector se opone a la norma que limita los conciertos en el sistema público. “No hay que demonizar”, defiende

Fernando Campos, nuevo presidente de la Fundación IDIS.Pablo Monge

Preside desde enero la Fundación IDIS, la entidad que agrupa a más de 100 empresas del sector sanitario privado en España. Fernando Campos (Madrid, 1976) compagina este cargo con el de consejero delegado de DKV Seguros, que desde 2027 se llamará ERGO, filial del grupo alemán Munich Re. Con una amplia experiencia en seguros –ha trabajado en Aon, Cigna o Sanitas–, Campos, que recaló en mayo en Madrid, centrará su mandato (hasta 2028) en poner en valor el papel de la sanidad privada para la sostenibilidad del sistema público de salud.

Pregunta. La sanidad privada crece de forma imparable, ¿ve un techo?

Respuesta. Es un sector en franco crecimiento, no solo por el alza de los seguros de salud y su mayor penetración, llegando al 30%, sino porque la sociedad demanda cada vez más servicios de atención sanitaria de calidad basados en la tecnología. Por el deterioro de la sanidad pública, que es innegable, ese gap lo está llenando la sanidad privada, y la apertura de nuevos hospitales.

P. ¿Cómo afecta la inflación?

R. Que haya inflación del gasto médico, que se traslada a la subida de primas, afecta a la economía de las familias. Pero, tras la covid, la concienciación sobre una atención sanitaria de calidad, la prevención y el cuidado de la salud es una fuerza tan grande que creemos que una va a compensar a la otra. Tenemos 12,8 millones de asegurados [sin indemnización ni subsidios], un volumen de primas de 13.312 millones de euros. El gasto sanitario privado representa el 2,5% del PIB y sube el 0,8%. El mercado hospitalario privado ascendió a 14.630 millones en 2025. Cuando miramos su peso en otros países, todavía queda recorrido en España.

P. ¿Seguirá el ritmo inversor?

R. Va a seguir creciendo tanto la oferta como la demanda. Hay 440 hospitales privados, el 57% del total, casi 50.000 camas, que representa el 31%. En el sector bucodental hay casi 23.000 empresas, el 99,4% privadas. En el sector sociosanitario, 393.581 plazas de residencias de mayores, 289.471 privadas. Y en salud mental, el 75% es privado.

P. Algunas especialidades como dermatología u oftalmología comienzan a saturarse.

R. Es una realidad por la escasez de médicos y la falta de capacidad, en la pública y en la privada. Estamos utilizando la tecnología, la inteligencia artificial, para descargar ese exceso de demanda, que está relacionada con el cambio climático (más exposición solar) y los nuevos hábitos (mayor consumo de pantallas). En el estudio RESA [que mide la calidad asistencial], publicado en noviembre de 2025, el tiempo medio de espera en dermatología era de unas dos semanas. También influye la elección del profesional, muchos pacientes esperan a que lo vea su dermatólogo.

P. Sobre la escasez de médicos, ¿qué medidas se contemplan?

R. Además del uso de la tecnología, cuidar a los profesionales. El informe Experiencia del profesional sanitario en la sanidad privada, publicado por primera vez en 2025, recogía que la conciliación, la formación y la flexibilidad de cara al desarrollo profesional eran las medidas que más se valoraban. No nos corresponde decir cómo hacerlo, pero abogamos por políticas de recursos humanos: planificación, atracción y retención del talento. La actividad es muy demandante, requiere muchos años de formación, y es un drama cada vez que un sanitario se va fuera del país.

P. El Gobierno aprobó un anteproyecto de ley para limitar los conciertos tras el caso del Hospital de Torrejón, ¿qué opina?

R. Esta norma representa un ataque frontal hacia la colaboración público-privada porque no tiene en cuenta que la sanidad privada constituye un elemento socioestructural dentro del sistema sanitario. Sin ella, la sanidad pública colapsaría, se generarían desinversiones y destrucción de empleo. Nos oponemos y hemos presentado alegaciones.

P. ¿Cómo afecta a la credibilidad de la actividad privada?

R. Las noticias que generan incertidumbre no son buenas para nadie. Los datos refrendan la confianza de los españoles en la sanidad privada. Hay que intentar priorizar el consenso, el entendimiento, la colaboración, el tender puentes frente a enemistar o demonizar a los sistemas. A la sanidad privada le interesa una sanidad pública fuerte, y viceversa. Si hace falta transparencia y control, que sea así desde el principio. No tenemos que eliminar fórmulas que sabemos que funcionan.

P. Se critica también que hay patologías graves que se derivan a la sanidad pública porque no se atienden en la privada. ¿Es así?

R. Hay bastante desconocimiento sobre cómo funcionan los seguros de salud y la sanidad privada. El uso que hacen los ciudadanos es complementario. Yo dirijo una aseguradora, pero utilizo la sanidad pública en determinados casos. Los seguros de salud cada vez cubren más y la tasa y frecuencia de uso es cada vez mayor. Parece que el caso complejo tiene que hacerse en la pública, y eso no es así. La complejidad está evolucionando mucho, hay cirugía robótica, protonterapia en oncología... Cada vez se tratan patologías más complejas.

P. Depende también de la cobertura que se tenga contratada.

R. Claro, depende del seguro, de la capacidad del hospital al que va el paciente... Hay mucho de creencia histórica de que, para lo grave, vas a la pública y los datos demuestran que cada vez es menor.

En España, los seguros médicos aún son baratos; lo natural es que sigan subiendo por la inflación y el envejecimiento

P. ¿Cuáles son las tendencias en el sector seguros?

R. Cuando miramos a otros sistemas de nuestro entorno, los seguros médicos en España todavía son baratos. Lo natural es que las primas sigan subiendo por el efecto de la inflación médica, el envejecimiento, el mayor uso y la medicina preventiva. Vamos hacia la personalización, la segmentación y la variedad de productos. No todas las pólizas son iguales.

P. Hay una gran apuesta por la innovación. ¿Puede puntualizar?

R. El uso de la inteligencia artificial y la digitalización es transversal. Hemos puesto en marcha el proyecto Nexo IA para identificar e impulsar estrategias que la integren en los flujos de valor. Estamos analizando el estado de las empresas, mapeando, para aglutinar y escalar aquellas iniciativas que solucionan los puntos de dolor del sistema.

P. ¿En qué consiste el espacio de datos que impulsa IDIS con fondos europeos?

R. La idea es tener un hub de conexión con todos los datos de la sanidad privada para que, cuando Europa lo requiera, podamos unirnos al de la pública. Que Fernando Campos sea un paciente, da igual que haya ido al Hospital 12 de Octubre o a uno privado. Estamos apostando muchísimo por esa unificación y trabajamos con el Ministerio de Sanidad para no dejar de lado a 12,8 millones de españoles. Hace falta voluntad política para fomentar la interoperabilidad de la historia clínica.

P. ¿Cuáles son sus demandas?

R. Tiene que haber un pacto de Estado por la sanidad y la innovación donde se acometan las reformas estructurales profundas y de largo plazo. Que se evite legislar bajo un posicionamiento ideológico o ir poniendo parches coyunturales; pedimos una gobernanza basada en resultados y en datos. Nos parece fundamental la protección y el fomento de la colaboración público-privada en un marco estable, predecible y claro que aporte seguridad jurídica y confianza.

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