El PIB turístico crece un 3,5% en el tercer trimestre, frente a un 2,6% de la economía
Exceltur constata que el verano boyante del sector, pero asegura que los resultados empresariales se han resentido por la crisis energética
El turismo vuelve a tirar de la economía española. Exceltur, la asociación que representa a una treintena de las mayores compañías turísticas españolas, ha calculado que el PIB vinculado a esta actividad creció un 3,5% entre julio y septiembre, el trimeste que acapara la temporada alta. Eso significa, según ha destacado la organización este martes, que el sector creció muy por encima del 2,6% interanual que marcó el PIB general en el mismo periodo.
Pese a ello, Exceltur defiende que el aumento de las ventas no se trasladó a los resultados de las empresas. El motivo es que, de acuerdo con los datos recabados en más de 2.000 negocios, mientras la facturación de las empresas turísticas creció en promedio un 4,1%, los costes lo hicieron un 7%. Esta presión estuvo liderada por los incrementos en los precios del petróleo (7,3%) y de la energía (6,9%), así como por la subida de los tipos de interés, que añaden lastre a las compañías que están endeudadas.
Como consecuencia de ello, el impacto fue desigual entre sectores. Por un lado, un 53% de los hoteles mejoraron sus resultados este verano. Pero en contraste, Óscar Perelli, vicepresidente ejecutivo de Exceltur, ha explicado que “las empresas de transporte [de pasajeros] han visto sus resultados mucho más afectados”. Así, sus costes se incrementaron un 14,4%, casi el doble de la media, por el gran impacto que tienen los precios energéticos sobre estas compañías.
Pese al deterioro de los resultados empresariales en algunos casos, Exceltur no ha cambiado las perspectivas para el presente ejercicio, en el que espera que el PIB turístico crezca un 2,7%. Esto equivale a una aportación de 227.000 millones a la economía, 14.000 más que el año anterior. Si se cumple esta expectativa, el turismo contribuiría un 12,9% al PIB del país en el conjunto del año.
Perelli ha pedido cautela al valorar los resultados: “Se venía viviendo un proceso de moderación en los ritmos de crecimiento [del sector], pero se confirmó un cambio de tendencia gracias a la redirección de flujos turísticos”. La asociación detalla que alrededor de 170 millones de personas fueron de vacaciones el año pasado a países afectados por el conflicto en Oriente Próximo. Y en 2026 muchos de estos turistas han tenido que eligir otros destinos, de lo que se ha beneficiado España este verano. Además, eventos especiales como el eclipse en agosto incrementaron la afluencia de viajeros.
La presentación de este martes también ha estado marcada por la convocatoria de elecciones generales para el 29 de noviembre. Perelli ha asegurado que los comicios son “una oportunidad para que los partidos políticos incorporen de forma decidida una agenda de políticas turísticas”. En este sentido, ha propuesto una política integral para reducir el absentismo, debido a que el coste en la facturación de las empresas pasó de representar un 2% antes de la pandemia a un 7,7% en el presente, según datos de la asociación.
Otra medida que ha destacado es la necesidad de un marco legal para establecer el alquiler turístico de una vivienda como una actividad económica, además de responsabilizar a las plataformas digitales para que no oferten pisos que no están registrados. Aunque en Exceltur observan un esfuerzo de las Administraciones locales para limitar este problema, han notado una pérdida de intensidad en la depuración de la oferta ilegal, de la caída interanual del 11,3% registrada durante los primeros meses del año se ha pasado a una de 8,3% en el verano.
Perelli ha reconocido la “buena voluntad” por parte del Gobierno actual para impulsar al sector, pero ha criticado la “falta de resultados transformadores”. Un ejemplo es la estrategia 2030 que, según ha detallado, se presentó sin medidas concretas, sin un presupuesto asignado y sin un calendario con metas. Además, el vicepresidente de Exceltur ha estimado que el presupuesto estatal asigna alrededor de 70 millones de euros a promover el turismo, si se deja al margen lo destinado a préstamos y costes laborales. Una cantidad que le parece insuficiente y que, según ha destacado, está por debajo de algunas partidas procedentes de las comunidades autonómicas.