La china Gotion compra el 49% de la planta de baterías de Volkswagen en Sagunto por 1.100 millones
Ambas empresas gestionarán de forma conjunta esta gigafactoría y otras dos en Eslovaquia y Marruecos
El grupo Volkswagen ha firmado una alianza clave con el fabricante chino Gotion para impulsar su negocio de baterías. El consorcio alemán ha informado este lunes de que ambas compañías crearán tres empresas conjuntas para la gestión de la gigafactoría que Volkswagen está construyendo en Sagunto (Valencia) y las dos que Gotion posee en Eslovaquia y Marruecos, en las ciudades de Šurany y Kenitra, respectivamente. El pacto alcanzado contempla la compra por parte de la compañía china del 49% de la planta de Sagunto, a cambio de 1.100 millones de euros, lo que servirá al grupo alemán para soltar lastre de un negocio que solo en el primer semestre de 2026 le supuso un impacto negativo en sus cuentas de 473 millones de euros.
A cambio de la inversión de Gotion en Sagunto, Volkswagen, a través de su filial de baterías PowerCo, se ha comprometido a invertir 470 millones en las plantas marroquí y eslovaca, y a vender un 5,3% de las acciones que posee de Gotion —aunque mantendrá inalterables sus derechos de voto dentro de la compañía china—. Este fabricante de baterías ostentará, al contrario de como sucederá en Sagunto, la mayoría del capital en las dos empresas conjuntas que gestionarán las fábricas marroquí y eslovaca. Cabe destacar que Gotion ya tiene en marcha otro proyecto relevante en España, concretamente en Valladolid, donde prevé levantar dos plantas de baterías por 950 millones.
“Volkswagen y PowerCo están construyendo la industria europea de baterías. La alianza con Gotion supone el siguiente hito en este camino: refuerza la resiliencia de nuestra cadena de valor, acelera la industrialización y combina las capacidades de PowerCo con las fortalezas de un socio de larga trayectoria”, ha celebrado el consejero delegado de PowerCo, Frank Blome.
La gigafactoría valenciana se centrará en la producción de baterías con tecnología LFP (litio-ferrofosfato), un tipo de batería que está ganando cada vez más peso entre los coches eléctricos por su menor coste. Según cálculos de Volkswagen, esta tecnología pasará de una cuota de mercado en Europa del 10% actual a entre el 40% y el 60% en el año 2030. “Europa carece actualmente de una capacidad de producción relevante de baterías LFP”, ha resaltado el consorcio germano en su comunicado para ejemplificar la importancia de este acuerdo.
“Me complace enormemente que estemos ampliando nuestra consolidada colaboración con Gotion hacia la producción industrial conjunta de baterías LFP para fortalecer la industria europea de baterías. Este paso supone un avance importante para ambas empresas y nos acerca a la vanguardia de la movilidad eléctrica. Volkswagen es el primer fabricante europeo de coches que cubre toda la cadena de valor de las baterías, desde el desarrollo y los materiales catódicos hasta la producción”, ha indicado, por su parte, Thomas Schmall, miembro del consejo de administración del grupo Volkswagen encargado del área de tecnología. Li Zhen, presidente de Gotion, ha resaltado los seis años que ambas empresas llevan colaborando y que este acuerdo supone “un nuevo paradigma de cooperación de primer nivel y beneficio mutuo en la industria de las baterías de litio”.
La gigafactoría valenciana está pensada para alimentar la producción de los vehículos eléctricos que el grupo ha empezado a hacer en España: el Cupra Raval, el Skoda Epiq y los Volkswagen ID. Cross y ID. Polo. Se trata de los modelos eléctricos más baratos que la compañía alemana ofrece a día de hoy, hasta que llegue al mercado (se espera para 2027) el coche que la compañía planea hacer en Portugal por un precio de partida que rondará los 20.000 euros sin ayudas.
Esta alianza con Gotion llega en un momento en el que el grupo Volkswagen está tratando de optimizar su estructura para ser competitivo frente al automóvil chino. Ello le ha llevado a anunciar 50.000 despidos a principios de septiembre, que se suman a los otros 50.000 que ya había informado desde finales de 2024. El recorte, que se llevará a cabo hasta 2030, implica también el posible cierre de cuatro plantas en Alemania (en las localidades de Emden, Zwickau, Hannover y Neckarsulm) y una reducción a la mitad del número de modelos que ofrece. Esto último afecta directamente a Seat, marca para la que el consorcio no tiene inversiones previstas a partir de 2030, lo que podría suponer que la firma muera cuando llegue a su fin la gama de producto actual con modelos icónicos como el Ibiza o el León. El objetivo del consorcio es más que duplicar su margen de ganancia actual hasta el 9% a finales de la década.