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Aena confía en atraer a las constructoras a su plan inversor y se ve con margen financiero para abordarlo

La dirección confía en alcanzar un alto nivel de ejecución de los proyectos valorados en un total de 13.000 millones tras un primer contrato desierto en Tenerife

El presidente de Aena, Maurici Lucena, y el vicepresidente Javier Marín el pasado mes de febrero durante la presentación de la propuesta de Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA) para el quinquenio 2027-2031.ZIPI ARAGON (EFE)

El presidente de Aena, Maurici Lucena, se ha mostrado satisfecho este lunes con la versión final del tercer Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA III), aprobado la semana pasada por el Consejo de Ministros y del que ha explicado que se trata de un marco transformador para la red de aeropuertos. El texto establece la senda tarifaria aplicable por el gestor aeroportuario a las aerolíneas, con un alza del 0,33% anual (tres céntimos por pasajero y año) en el quinquenio 2027-2031, por debajo del 3,8% que la compañía había propuesto. El presupuesto de gasto operativo estimado evoluciona desde los 1.929 millones de 2027 hasta los 2.078 millones presupuestados para 2031, con lo que se da una vuelta de tuerca a la eficiencia operativa de Aena en un contexto de tráfico creciente. Y el coste medio ponderado de capital (WACC por sus siglas en inglés), tal y como informó Cinco Días, se establece en el 8,32%, desde el 6,09% actual.

El primer ejecutivo de Aena ha participado en una reunión con analistas e inversores en la que ha dado por positivos tanto el largo periodo de contactos con las aerolíneas como los exámenes a que ha sido sometido el DORA por parte de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) y de la Dirección General de Aviación Civil (DGAC). El DORA sale recortado respecto a las expectativas de ingresos regulados de Aena y de presupuesto de coste operativo, también de WACC, pero la compañía, ha señalado Lucena, se ve solidez financiera para hacer frente a los casi 10.000 millones de euros de inversión regulada y los 3.000 millones adicionales que irán a potenciar el perfil comercial de las terminales durante el tercer quinquenio regulado. Ante los analistas se ha explicado que la capacidad de endeudamiento de Aena cubrirá el plan sin exceder las ratios de apalancamiento habituales en el sector aeroportuario. La empresa se ve con margen financiero como para no penalizar una remuneración al accionista con un peso del 80% frente a los beneficios.

La dirección de la compañía pública prepara nuevo plan estratégico 2027-2031, haciéndolo coincidir con el periodo regulado en que se acometerá el grueso de la ampliación de Madrid-Barajas o comenzarán las actuaciones en las terminales de Barcelona-El Prat. De momento, Aena ha establecido un programa de bonos que promete convertirse en la base para financiar la montaña de inversión que se avecina en gran parte de la red. El DORA establece como guía un presupuesto de inversión regulada de 1.266 millones en 2027; sube a 1.774 millones en 2028; para el tercer año del nuevo DORA se prevén proyectos por 2.052 millones; en 2030 deberían invertirse 2.397 millones, y el programa de actuaciones concluye en 2031 con 2.501 millones. Este esfuerzo, con 2.000 millones de media anual (en el actual quinquenio es de 450 millones por ejercicio), se cubre con las tarifas que Aena cobra a los pasajeros a través de las compañías aéreas, pero el coste financiero se arrastrará más allá del propio quinquenio regulado.

Maurici Lucena, el financiero Nacho Castejón y el vicepresidente Javier Marín han expresado ante los analistas su confianza en que los proyectos de construcción atraigan a contratistas de primer nivel y pueda alcanzarse una alta ejecución de las inversiones, lo que ha sido marcado como una prioridad. Pero el primer concurso de calado, el de la remodelación del área terminal de Tenerife Sur, ha quedado desierto. Un contratiempo que, según ha reconocido el presidente de Aena, no ha sido una buena noticia para Aena. En todo caso, se ha amortiguado el impacto de este tropiezo recordando que otros proyectos lanzados al mismo tiempo en Madrid-Barajas, Almería y también en Tenerife Sur han logrado captar ofertas.

Aena decidió mantener su sistema de pujas o presupuestos a la baja en los concurso de obra utilizando la subasta, un medio largamente criticado por las asociaciones de constructoras. Además, usa la cláusula de revisión de precios, pero solo cuando lo justifican presupuestos de gran cuantía o extensos plazos de ejecución. Se trata de un marco de contratación que genera reticencias entre las contratistas ante el riesgo que supone la alta volatilidad en los precios de la energía y de los materiales de construcción, además de los costes laborales al alza.

Aena va a analizar lo sucedido en el concurso de Tenerife Sur, presupuestado en 464 millones de euros, para relicitar un proyecto que había sido marcado entre los más complejos del DORA: “Es un proyecto difícil en un momento difícil”, ha concluido Javier Marín. Los representantes de Aena han explicado que su condición de empresa con mayoría pública (51%) en el capital hace difícil una mayor flexibilidad en los pliegos de contratación.

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